Sin pasaportes… así se van los venezolanos del país. Aunque digan que no es así es así. Salimos sin dinero y con solamente el documento de ciudadanía interno o cédula de identidad como lo conocemos aquí. Pedir hoy día un pasaporte nuevo, es decir, por primera vez es un drama. El sistema no está dando citas, salvo que se pague a un gestor. El sistema no está emitiendo estatus de la solicitud, salvo que te acerques a las oficinas donde se tramita la diligencia y algún “buen samaritano” te explique que debes pagar en dólares para que el pasaporte te salga. Entre la desesperación de vivir en tu propio país como un mendigo despreciable y vivir fuera del país como un extranjero sin más derechos que el derecho a trabajar sin descanso y sin opinar y a todo riesgo por ser un ilegal, los venezolanos optamos por la segunda vía: ser ilegales.
De nada sirve… que anuncien, por ejemplo, que las prórrogas de los pasaportes ya emitidos, serán por cinco años. De nada sirve que digan que entregarán millones de pasaportes ya impresos a embajadas y otras misiones diplomáticas en el mundo cuando dentro del país, ese documento de identidad está siendo negado por procesos que no caminan, que están detenidos para cobrar por fuera en dólares. La página del Saime lleva meses que no genera ninguna novedad para quienes han solicitado sacar sus pasaportes, lo que constituyen un agravio a todo venezolano que busca este importante documento para irse del país porque esa es la verdad: la gente busca sacarse el pasaporte para irse del país legalmente a sus nuevos destinos.
Y el país se queda solo… se ve en la calles cuando se sale. Por lo menos aquí en Maracaibo se nota la soledad, se nota la ausencia de gente y es abrumador, muy abrumador y perturbador.
Sin gente… Estamos tan sin gente que el mismo Consejo Nacional Electoral está enviando mensajes de texto, invitando a consultar a quienes los reciben si fueron seleccionados como miembros de la Junta Municipal Electoral de la localidad correspondiente.
En Chile… Me escriben desde las inmediaciones de la Casa de la Moneda y me aseguran que en los próximos días, Chile estará haciendo anuncios importantes para los profesionales venezolanos. Esperemos de todo corazón que sean buenas noticias para nuestros hermanos y muchísimas, muchísimas gracias por leerme desde Chile. Los abrazo fuerte hermanos míos.
No hay dinero… Cuando el Gobierno anunció que con la nueva reconversión monetaria los adultos mayores pasarían a cobrar su pensión de un mil 800 soberanos en tres partes, es decir, tres pagos en el banco en vez de uno, yo pensé en las desgracias y penurias que viven nuestros adultos mayores para cobrar sus pensiones por triplicado, pero al mismo tiempo me dije que por fin alguien en este país vería en efectivo, el nuevo salario y nadie mejor que nuestros pensionados pues en la actualidad, con la distorsión económica reinante, quien tenga efectivo compra a muchos mejores precios los productos y tiene un tesoro de gran valía en las manos. Pero cuando el Gobierno anunció que las pensiones se cobrarían a través del Carnet del Patria de inmediato olfatié que no hay dinero físico, por lo menos no hay la cantidad suficiente para pagar a todos los pensionados un mil 800 soberanos y por eso, el pago por medio del Carnet obliga al uso del dinero virtual. De menos mal los viejos se alzaron y empezaron a protestar y la medida la congelaron. Acá en Maracaibo conocimos por el amigo Carlos Petit que en conversaciones con funcionarios del Seguro Social, los adultos mayores seguirán cobrando su pensión, que no es un regalo sino un derecho por el que trabajaron al menos 40 años de su vida, por las taquillas de los bancos en efectivo. Sólo quienes han recibido el beneficio de pensión a través de la Misión Amor Mayor, cobrarán la pensión a través del Carnet de la Patria.
Y la prueba es… No quiero parecer reiterativa pero para mí no hay dinero, no en la cantidad necesaria, no como debe ser. La prueba de esto es el anuncio sobre las remesas y la pretensión de bloquear las cuentas bancarias venezolanas que desde la virtualidad se manejan desde el exterior para el pago de las mismas. El Gobierno está presionando para que el envío de dólares se haga a través de las casas de cambio autorizadas, al precio que el Gobierno estableció en seis millones de bolívares fuertes. ¿Por qué nadie va a utilizar este sistema para que el Gobierno capture los dólares que los venezolanos en el exterior envían a sus familiares en Venezuela? Porque los operadores particulares de la compra de dólares los pagan al precio del paralelo que en una semana, luego de que el Gobierno anunciara que el precio oficial del dólar era seis millones de bolívares fuertes se puso en 12 millones de bolívares fuertes. ¡Así de simple! Porque en el mercado no autorizado de divisas, un dólar se paga al doble de lo que el Gobierno pretende pagarlo a través del mercado formal, es que ningún venezolano en el exterior va a mandar el fruto de su esfuerzo en el extranjero por ninguna Casa de Cambio. En conclusión: dólares no captarán en la medida que esperan captarlos.
Tal vez por eso es que… se dice que la Sudeban pidió a los bancos entregar información sobre sus clientes sobre el uso de las plataformas tecnológicas y la ubicación desde dónde lo hacen, así como una notificación al cliente de indicar si estará fuera del país y por cuánto tiempo. Por eso digo… no hay dinero, no hay dinero.
Y los militares… Bueno, ellos siguen teniendo a un importante pool de relacionistas públicas de primera línea. Ninguna de ellas hablan sobre que la decisión de cambiar la realidad del país está en el generalato, que de allí para abajo, la mayoría de la nueva camada militar, construida en 18 años de Gobierno Bolivariano, cumple órdenes como cualquier trabajador que en una empresa cumple una función sin salirse de ella. Hoy soy de las creo que los famosos “Comacates” fueron un invento de una prolija imaginación sin límite que dio pie a los cuentos del Samán de Güere, Los Centauros y Los Originarios del 4F. Se habló de ellos, se esperó que ellos, a quienes nadie les conoció nombre y apellido y mucho menos rostro, hicieron algo y nunca nada pasó. Pero sus historias fueron buenas y útiles hasta para el mismo Chávez en su momento. Alguien debe existir, aunque sea en la mentira, que represente un peligro permanente. Pero si miramos al pasado encontramos que cuando los líderes del proceso revolucionario les tocó verse cara a cara con el peligro se entregaron con las manos en alto. Si hubo “convenientes” en el pasado, ¿por qué creemos que hoy hay verdaderos valientes vestidos de verde? Insisto, si un grupo tiene el poder de decidir es el generalato. No hay otro grupo.
El barco… y no precisamente el chino sino el gringo. La nave con la cruz roja nos tiene a todos pensando. Unos pensamos en pájaros preñados y otros piensan en las nuevas formaciones políticas que presidentes de otras naciones del sur están montando con esa humanitaria visita.
Rosales… Por fin dice algo interesante, algo que realmente es certero y lo hace en un canal nacional, en un programa con mucha sintonía. Rosales estuvo este miércoles en el programa de Vladimir Villegas que se transmite por Globovisión. Rosales dijo: “todos los días la gente se quiere ir de Venezuela” y eso es una gran verdad. Rosales recordó que cuando Venezuela recibió a los colombianos, peruanos, ecuatorianos y demás, fue en los tiempos de la cuarta, en los tiempos de una economía sólida y una moneda fuerte. Rosales dijo algo que muy pocos han notado y es que los venezolanos que regresaron del Perú “son una gotica” y eso es cierto… volvieron 68 y se quedaron 400 mil. Las declaraciones de Rosales, muy buenas como en mucho tiempo no lo habían sido, debo confesar que capturaron mi atención cuando llamó al Gobernador del Zulia “irresponsable” y señaló que nuestras actuales autoridades no nos dicen nada sobre el racionamiento eléctrico. Una de las cosas que más me puso a pensar en el giro que está dando Rosales en su discurso es calificar al Zulia como la reina de las calamidades, de los tormentos y los males. Él dijo: “El Zulia es el extremo del caos”. No puedo ignorar esta vez que Rosales está diciendo lo que debe decir, pero no puedo dejar de señalar que sigue sin darme la solución, sin presentar la propuesta porque con el diagnóstico como sociedad sé lo que tengo pero a todos nos urge la cura.
Por cierto… me pregunté por qué no fue al programa de mi amigo Juan Carlos Fernández a decir lo mismo. ¡Bueno, eso son los misterios de la política comunicacional o sencillamente de la política!
Mientras tanto… Al Hospital Coromoto de Maracaibo llegó un helicóptero con un traslado. Hacía rato que no se movía el helipuerto de este importante nasocomio. ¿Quién será ese privilegiado paciente y qué le pasó?
Nos están matando de sed… ¡Santo Dios! En Maracaibo hay zonas que llevan tres meses sin ver una gota de agua por tubería. Esto es inhumano.
“Digan la verdad”… Con estas palabras de Monseñor Azuaje a una entrevista que dio días atrás al Diario Panorama, me despido.
Nos leemos la semana que viene.
Yrmana Almarza|@Yrmana



