En virtud de las declaraciones emitidas el pasado viernes 30 de Julio en el programa televisivo Dossier transmitido por el canal estatal VTV, por el entrevistado GB. Roberto González Cárdenas.
Nos vemos en la imperiosa necesidad de elevar nuestra voz como Consejo de Ministros Cristianos del Estado Aragua, para esclarecer y desmentir las fuertes e infundadas acusaciones en contra de la Iglesia Cristiana Evangélica en Venezuela y varias de sus honrosas instituciones y organizaciones conciliares que hacen vida eclesiástica en el país, de las cuales damos fe de su ardua labor e intachable testimonio en la nación dijo el pastor Diego Ortiz del Consejo de Ministros del Estado Aragua.
En dichas declaraciones se pone en tela de juicio la integridad y labor cristocéntrica de la iglesia y sus instituciones y se le acusa de ser un agente conspirador; al aseverar infundadamente que la iglesia Cristiana Evangélica es una *»seria amenaza para Venezuela»*. Señalando y emitiendo juicios a voz populi difamatorios y amenazantes contra la iglesia Cristiana, sus representantes y organizaciones, los cuales son falsos y abiertamente mal intencionados.
Dada la evidente agresión verbal y tono amenazante de dichas declaraciones, y el daño moral contra la Iglesia Cristiana en Venezuela, hacemos saber del conocimiento público nuestro total rechazo a tales aseveraciones y confiamos plenamente en el Dios de la Verdad y Justicia, por lo que acudimos a él ante esta flagrante agresión, para que se levante en defensa de su Iglesia, y dado que en Venezuela somos millones de creyentes que podemos dar fe de ello, alzamos nuestra voz solo para exigir respeto y demandar apego al derecho constitucional a la libertad religiosa y hacemos un exhorto a las instancias competentes para que sea resarcido el daño moral ocasionado por estas declaraciones y establecer responsabilidades por tan temerarias palabras, llenas de falacia y profunda maldad.
Por lo cual, nos unimos al repudio nacional a dichas declaraciones y hacemos formal solicitud al canal VTV y productores del programa Dossier para que se le conceda derecho a réplica a los representantes de las instituciones agredidas que fueron sometidas al escarnio público.
No obstante se nos conceda o no el derecho a réplica: resolvemos confiar en Dios y su palabra, sabiendo que toda mentira siempre quedará expuesta a la luz. Por ello apelamos al tribunal supremo de nuestro Eterno Dios y a él exponemos públicamente nuestra causa.
