Luego de haberse realizado en Carabobo un pleno sindical de AD dónde se realizaron propuestas que representan los anhelos y necesidades de los trabajadores no sólo de la región sino a nivel nacional, no puedo dejar de pensar que un acto de esa naturaleza no había ocurrido en el estado industrial desde hace mucho tiempo, puede significar el renacer de un sector de la vida social como lo representa el movimiento organizado de los trabajadores -que ha sido tan duramente golpeado y atacado por un régimen que se ha dicho de origen popular y «proletario»- si esa energía expresada es canalizada en fuerza creadora de acción e ideas, si es conducida con organización, criterio constructivo  y siempre pensando en el bienestar del colectivo que en este caso representa a los trabajadores Carabobeños.
Es bueno conocer que la actividad sindical en Venezuela tiene sus orígenes en los años en que comienza una tímida apertura democrática posterior a la muerte de Gómez, principalmente en el cuasi único sector industrializado del país para la fecha, el sector petrolero que se hallaba bajo el dominio del trust internacional del petróleo por medio de las empresas concesionarias  norteamericanas, británicas y holandesas.
Desde el inicio fue del interés y amplia dedicación de los dirigentes políticos como Rómulo Betancourt, Valmore Rodríguez, Raúl Leoni, entre otros, la situación que vivían los trabajadores de los campos petroleros y sus condiciones infrahumanas, en consecuencia se lanzaron a captar a estos trabajadores y ayudar en la formación y cultivo de su liderazgo, impulsando la constitución de asociaciones sindicales, lo que les ayudó a obtener amplio respaldo de los trabajadores a nivel nacional a través de sus agrupaciones organizadas, hecho que se tradujo en un inquebrantable apoyo a la junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Betancourt desde el 45 al 47, debido también a la correcta y nacionalista actitud de la junta de gobierno en el respaldo firme pero sin estridencias a las luchas y justas reivindicaciones exigidas por los trabajadores desde el inicio, a diferencia de sus antecesores.
¿Por que estos políticos se empeñaron en la necesidad de que los trabajadores consiguieran a través de las luchas organizadas estas reivindicaciones? porque estaban convencidos que sólo mejorando las condiciones existenciales de los trabajadores -sueldos justos, vivienda digna para el y su familia, alimentación suficiente, servicio de salud, seguridad social, educación para él y su familia y estabilidad laboral- se podría iniciar un proceso de desarrollo y mejora integral nacional debido al impacto económico y social positivo que experimentaría el país como en efecto sucedió y es un hecho incontrovertible, tanto que poco después las empresas aceptaron y mantuvieron -aunque no siempre sin patalear.-
Es por eso que a casi 78 años de su nacimiento le corresponde a AD retomar esas banderas de lucha por la organización y las reivindicaciones de los trabajadores, como parte de su propuesta actual al igual que como obligación histórica con el país. Hoy que la situación constante y permanente de los trabajadores es la precariedad y la carestía, cuándo se observa un retroceso atroz en las condiciones laborales, salariales, sanitarias, alimenticias, de seguridad y estabilidad para el trabajador y su familia, es que debe profundizarce el trabajo constructivo de la fuerza trabajadora del partido del pueblo para el rescate de las reivindicaciones laborales pero también para el rescate de los valores democráticos y la libertad de los ciudadanos que sin distinción sufre los males y el desastre generado por un desgobierno que llamándose obrero ha sido el que más ha golpeado el estómago, la mente y el corazón de los venezolanos, en especial de los trabajadores.
Roberto Briceño Andersen
Secretario de Organización CEM AD Los Guayos
@Robertob_ad