La disparada del precio del dólar, el galón de gasolina cercano a los 10 mil pesos, el flojo crecimiento de la economía colombiana, el incesante flujo de venezolanos al país, el retroceso de las bolsas de valores y la desaceleración de las economías de China, EE. UU., Alemania y Gran Bretaña hacen prever que se avecina una crisis financiera incluso peor que la del 2008.

Si hacemos memoria, la crisis de hace una década comenzó por la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, que a su vez se generó porque los bancos empezaron a hacer préstamos hipotecarios de forma indiscriminada a personas que no tenían cómo pagar, deudores que pensaron que comprar y comprar casas sin tener con qué era un buen negocio.

En esta oportunidad, además de lo mencionado anteriormente, la crisis podría ser peor porque se juntarían tres causantes de la misma (en 2008 fue solo la inmobiliaria).

Esas tres variables –solo en Estados Unidos, pero que repercuten en el resto del planeta– son: las deudas adquiridas por estudiantes universitarios (peores que las de muchos colombianos con el Icetex), las deudas de tarjetas de crédito y las de compras de vehículos.

Por ello, hay que prepararse, y la mejor forma es al menos tratar de salir de deudas con tarjeta de crédito, si es posible este año, pues varios conocedores del tema dicen que la mencionada crisis empezaría a mediados del 2020. Por ahora, solo hemos visto las señales de aviso.