Las autoridades de EE.UU. se disponen a poner precio a cualquier pista que lleve a la detención del viceministro económico del régimen Tareck el Aissami, después de haberle incluido recientemente en la lista de delincuentes más buscados por narcotráfico.
Si es capturado y enjuiciado, El Aissami se enfrenta a al menos 30 años de prisión en EE.UU.
Según revelan fuentes gubernamentales norteamericanas consultadas por ABC, EE.UU. planea pagar entre cinco y 10 millones de dólares (entre 4.5 y nueve millones de euros) por cualquier información que facilite la captura de El Aissami, ya que a este gobernante se le acusa de facilitar el envío de miles de kilos de cocaína fuera de Venezuela, gran parte de la cual fue introducida en EE.UU.
Junto a El Aissami encabeza la lista de personas más buscadas de las autoridades migratorias estadounidenses el empresario venezolano Samark José López-Bello, acusado de ser secuaz del político en un entramado internacional de venta de droga. La ley de designación de narcotraficantes extranjeros, aprobada por el Capitolio en 1999 y en vigor desde 2000, permite dictar sanciones y solicitar extradición a quienes introduzcan cargamentos de droga en EE.UU.
