La caída de la cotización del $ no es sostenible. Lo hemos dicho. El $ está muy barato en razón de los múltiples desequilibrios en todos los órdenes de nuestra enferma economía.
El gobierno ha contenido artificialmente su alza, para lo cual ha optado por unas medidas que someten a severos riesgos a la economía. Veamos.
Con su absurda medida de obligar a la banca nacional que inutilice los recursos que ahorristas depositan y, en consecuencia al anularle el proceso de intermediación financiera, su principal negocio, pués pone en severo riesgo la solvencia de todo el sistema financiero; y de otro lado profundiza la caída de la producción de los pocos bienes y servicios que producimos, pués al no haber crédito, decae la actividad económica y aumenta aún más el desempleo. No en balde el Fondo Monetario estima una caída del 35% del PIB. Podría ser mayor.
Ligado también a esto, la razón, según mi modesta opinión, que el gobierno no haya aumentado el salario mínimo es, precisamente para no impactar la cotización del $, dado el incremento obligado en la masa monetaria que implicaría, pués son 6 millones entre empleados y pensionados, parte de la cual, sin duda, se traducirá en demanda de $ y en consecuencias, en un aumento de su precio. ¿Como? El dinero circula. Se mueve. Al final parte de lo erogado para cubrir el aumento irá a parar a manos de quienes demandan dólares.
Una política de ese tenor *no es sostenible*. Imposible. Funciona si, pero por un corto tiempo. Nada más. Luego repuntará. De seguro, el precio del dólar, repuntará. Quizás, baje de los 20 mil. Pero subirá. Subirá. La economía tiene sus leyes. Y estas más temprano que tarde se cumplen.
