El pasado nueve septiembre, la alta comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, en su actualización oral al informe que presentó en julio sobre la situación de los DDHH en Venezuela, ratificó que la situación de los mismos continúa afectando a millones de personas en este país e insistió en las recomendaciones de su oficina para superar tal situación.

Bachelet indicó en esa oportunidad que su oficina ha seguido documentando casos de posibles ejecuciones extrajudiciales cometidas por miembros de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES)de la Policía Nacional, y también de tortura y malos tratos a personas arbitrariamente privadas de libertad, así como su preocupación por la presencia de militares en el territorio del pueblo indígena pemón, la muerte de indígenas de la etnia warao, y por el impacto de la extracción de oro, diamantes, coltán y otros metales del Arco Minero del Orinoco.

El documento original y la actualización mencionada han sido estudiadas por el Consejo de DDHH de las Naciones Unidas desde esa fecha en su actual período de sesiones (42), el cual culminará el 27 del presente mes y entonces se deberá tomar una decisión al respecto, que puede ir desde la conformación de una comisión de investigación o la designación de una relatoría especial para continuar con el monitoreo de los DDHH en Venezuela.