En Venezuela se vivía tan bien, que era un país del que nadie se quería ir; pero llegó la crisis económica y migratoria, que ha venido impulsando a su gente a tomar medidas desesperadas, y hay quienes se aprovechan de esa debilidad, para explotar a hombres, mujeres, niños y niñas, que se convierten en víctimas al cruzar las fronteras, generando tráfico y trata de personas, trabajos forzados, servidumbre y pare de contar; lo que hoy podríamos llamar la nueva forma de esclavitud.

Las organizaciones dedicadas a la protección, monitoreo y defensa de los derechos humanos, coinciden en que la falta de información impide el diagnóstico del problema, así como la elaboración y ejecución de políticas públicas y la coordinación interinstitucional para prevenir este flagelo.

Las últimas estimaciones de las Naciones Unidas, indican que unos 2,3 millones de venezolanos han abandonado el país, es decir cada día, 5.500 personas por dia en los últimos años a causa de la crisis.

La Organización Internacional de las Migraciones, manifiesta en uno de sus informes dice que se trata de «una de las mayores crisis migratorias de los últimos años; el éxodo  es el mayor de Latinoamérica en los últimos 50 años».

Según el ACNUR, es el desplazamiento humano más grande de la historia moderna de Latinoamérica, pero ante esta situación planteada, el gobierno niega tal crisis.

Pero, la migratoria de venezolanos hacia el sur del continente americano, ha llevado a impulsar casos de esclavitud, por lo que ante la grave crisis, existe la necesidad de recibir algún ingreso, que ha motivado que estos inmigrantes acepten cualquier pago y cualquier tipo de trabajo.

En Colombia, Ecuador y Perú, se han iniciado estudios para evitar casos de esclavitud o explotación sexual en el caso de los estos migrantes, pues empresas formales e informales han decidido sub pagar a los trabajadores aprovechándose de la situación.

Un estudio en Perú señala que el 51 % de los venezolanos ha sufrido explotación laboral, como consecuencia de su huida para escapar de la violencia, la inseguridad y las amenazas, así como la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales de nuestra tierra.

La investigación, realizada por Cáritas del Perú, señala que los venezolanos trabajan en jornadas de más de 12 horas y con sueldos que van desde los 20 soles diarios (3 dólares).

«…El éxodo más grande del mundo es una cifra terrible, y más aún cuando se considera que Venezuela no es (y nunca ha sido) un país muy poblado…»

 

Enrique López Alfonzo

Periodista Independiente Venezolano

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