La presencia de rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Venezuela es de larga data, entre 2008 y 2017, con el apoyo del régimen chavista y de Nicolás Maduro, que según los expertos en la materia, mantienen en riesgo la estabilidad de la región.

Desde nuestro país, viene trabajando el ELN y FARC en conjunto con apoyo de la ZODI-FANB y grupos revolucionarios en la región, para crear una plataforma que actúa específicamente entre Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela.

Documentos de Inteligencia revelan la intención del régimen de Maduro de desestabilizar a la región por medio de su respaldo a los grupos guerrilleros colombianos que se han asentado en Venezuela, somos un país con un gobierno débil que no solo sostiene un corredor de actividades delictivas, sino que también alberga a agrupaciones armadas irregulares indicó Fermín Mármol García, analista de seguridad y director del Instituto de Ciencia Penal y Criminología de la Universidad de Santa María, Caracas.

Maduro ofreció refugio a dos ex comandantes de las FARC que eran buscados por las autoridades judiciales colombianas: Márquez, que lideró las negociaciones del proceso de paz con Colombia y cuyo paradero se desconoce desde 2018 y Seuxis Pausías Hernández, alias Jesús Santrich, buscado por los EE. UU. por  tráfico de drogas, quien escapó a Colombia en julio después de asumir su escaño en el Congreso de Colombia, según las cláusulas de los acuerdos de paz.

El primer informe trata de un memorando firmado por el almirante Remigio Ceballos, comandante del CEOFANB, ordenando a todas las unidades militares subordinadas que no se enfrenten con grupos rojos y que les garanticen los derechos humanos y satisfacer necesidades básicas de higiene y alimentos a los ex cabecillas Luciano Marín, alias Iván Márquez; Hernán Darío Velasco, alias el Paisa y Henry Castellanos, alias Romaña.

La ONG Funda Redes, que realiza investigaciones sobre derechos humanos y democracia, dijo que identificaba al menos a seis grupos armados bajo la dirección de ex líderes de las FARC, quienes realizaban actividades ilícitas en los estados de Amazonas, Apure, Bolívar, Táchira y Zulia, en el límite con Colombia.

Según la ONG, los disidentes de las FARC hicieron acuerdos con el ELN y se dedican a la extracción de oro ilegal en la región Arco Minero del Orinoco, en la región de los estados Bolívar y Amazonas.

La paz de la región está seriamente comprometida tras el anuncio de las FARC y su alianza con el grupo terrorista ELN, pues estos últimos han logrado enriquecerse en suelo venezolano administrando el oro explotado en ese país.

La ONG dice que han reforzado el corredor del tráfico de drogas entre Colombia y Venezuela y que también tienen lazos con varias agrupaciones criminales transnacionales, como cárteles de droga de Sinaloa, México, y del Comando Rojo, de Brasil.

Por otra parte, la organización de investigación InSight Crime, que se especializa en amenazas de seguridad en Latinoamérica y el Caribe, informó que se llevó a cabo una reunión en octubre de 2018, que congregó a dirigentes de las FARC y del ELN en el estado de Apure, Venezuela, para consolidar su cooperación y según fuentes se dice que, Márquez y El Paisa habrían asistido a la reunión.

“Las FARC están presentes a través de sus remanentes, que controlan su parte del tráfico de cocaína, almacenamiento, distribución y efectos colaterales como la extorsión en su área de influencia”, expresó Mármol García. “Podría haber de 600 a 1000 disidentes de las FARC en Venezuela”.

Actualmente, EEUU sigue considerando a las FARC -que se convirtió en un partido político- como una organización terrorista, una designación que implica sanciones para sus líderes.

Por su parte, María Corina Machado instó a que en la solución de la crisis «no se repitan los mismos errores» que, a su juicio, se cometieron en los diálogos entre el Estado colombiano y la guerrilla de las FARC, por eso llamó a «que no se repitan los mismos errores en el caso de la solución al drama venezolano», pues «son los mismos actores con el mismo propósito».

«No podemos permitir que esta ruta en la que metieron a Colombia, con una situación tan compleja el día de hoy se repita en el caso venezolano, que es lo que se pretende hacer con esta operación en Barbados», aseveró.

Machado pidió a Guaidó y «a todos los líderes venezolanos, no solo políticos», que escuchen «lo que la gente nos está pidiendo», pues «la gente está dispuesta a luchar, pero a luchar de verdad», pero «primero hay que sacar a estos criminales del poder».

Denunció que los grupos irregulares colombianos buscaron «fortalecerse en territorio venezolano» y citó la presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en los estados sureños de Bolívar y Amazonas, fronterizos con Colombia y Brasil.

Señaló que estos grupos «se interconectan con las mafias que operan en otras zonas del país», en actividades como el tráfico de personas en la península de Paria (Sucre, este).

Finalmente, Venezuela será una amenaza para la paz de la región mientras el régimen de Maduro, que se ha convertido en refugio de grupos criminales y terroristas, se mantenga en el poder; es necesaria la liberación de Venezuela para que Colombia se encamine firmemente hacia la paz.

 

 

Enrique López Alfonzo

Periodista Venezolano independiente

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