La Unión Europea (UE) ha materializado su decisión de sancionar a siete miembros de las fuerzas de seguridad e inteligencia de Venezuela por considerar que están implicados en «torturas y otras violaciones graves de los derechos humanos», entre ellas la muerte del capitán Rafael Acosta Arévalo.
La UE ha confirmado así el acuerdo político al que llegó el pasado miércoles para ampliar la lista de sancionados en relación con la crisis que atraviesa Venezuela.
Cuatro de los nuevos sancionados «están relacionados» con el fallecimiento de Acosta Arévalo, el pasado 29 de junio, cuando estaba detenido y bajo custodia del Gobierno de Nicolás Maduro, ha indicado el Consejo de la UE en un comunicado.
Las sanciones, que implican la congelación de sus bienes y activos bajo jurisdicción europea y la prohibición de entrada en la UE, han entrado en vigor de forma inmediata tras su publicación en el Diario Oficial europeo.
En concreto, el bloque ha sancionado al mayor de la Guardia Nacional Bolivariana Néstor Blanco Hurtado, al director adjunto de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), Rafael Ramón Blanco Marrero, uno de los cuatro agentes relacionados directamente con la muerte del capitán Acosta, y al alto mando del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), Carlos Calderón, así como al jefe de la Oficina Nacional Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (ONDOFT) Alexis Enrique Escalona Marrero, que fue jefe del Comando Nacional de Secuestros.
La UE también ha sancionado a otros tres mandos responsables de la muerte del capitán Acosta; se trata de los agentes del SEBIN Rafael Antonio Franco Quintero y Hannover Esteban Guerrero Mijares, que ejercieron ambos como jefes de Investigación de la DGCIM, y del director de Asuntos Especiales de la DGCIM, Alexander Enrique Granko Arteaga.
