El hambre en Venezuela crece día a día y cobra más vidas y ahora con el coronavirus y el encierro forzoso, no moriremos debido al coronavirus sino a la terrible pandemia del hambre que nos azota desde hace algunos años; muchos para soportarla un ser humano.
Este flagelo de hambre, sigue matando más seres humanos que el sida, la malaria, el covid 19 y la tuberculosis juntas.
En nuestro país la gran mayoría sufre de hambre crónica y nuestros niños fallecen de desnutrición, el futuro de Venezuela perdido debido al hambre. Otra situación que ya se ha hecho costumbre en Venezuela sin que nadie haga nada por corregir es el aumento de los precios de los alimentos.
El hambre ha llegó al país y la solución no son las CAJAS clap QUE MÁS QUE UNA AYUDA, SE HAN CONVERTIDO EN OTRA FORMA MÁS DE CORRUPCIÓN CON LA CUAL NEGOCIAN Y COLOCAN LOS PRECIOS QUE QUIEREN QUIENES ESTÁN ENCARGADOS DE SU COLOCACIÓN O DISTRIBUCIÓN Y TAMPOCO NADIE HACE NADA POR FRENAR ESTA SITUACIÓN.
Esto sin contar que los “alimentos” que traen las bolsas o cajas, están compuestas por sólo carbohidratos lo que ha generado más hambre y desnutrición.
Si a esto le sumamos la falta de agua, las deficiencias de la luz, la corrupción tan irrefrenable como el alza de los precios, pues ya somos un país en extinción en donde el agua, los alimentos… se convirtieron en el gran negocio junto con el petróleo, el oro, los minerales…
