En los últimos días ha aumentado la intimidación contra ciudadanos que cuestionan al poder civil y militar en Venezuela, ahora más cuando están acorralados por sanciones internacionales de narcotráfico y en el caso de algunos militares por revelarse sus contratos con el Estado o estar involucrados en presuntas extorsiones.

Un ejemplo es el caso del joven Jhon Fuentes, militante opositor en Guasdualito. El pasado viernes 17 de abril recibió un mensaje de un perfil que decía conocerlo a él y su familia. Como ya ha recibido amenazas desde hace años por su actividad política sospechó del extraño que le escribía, quien al principio se hizo pasar por opositor.
El desconocido directamente dijo conocer a su padre e hizo creer recordarle una supuesta propuesta ilegal contra el régimen, la cual es falsa, pero la intención era provocar al dirigente para que diera alguna respuesta que pueda ser tomada para atacarlo judicial físicamente.
«Creo que fue a ti que te ofrecí la (pistola) 9 milímetros. Ya tengo la 9 mm, si no fue a ti disculpa. Se la ofrecí fue a otro chamo para darle duro a los chavistas. Pero si estás interesado en una 9 mm avísame y te la llevo con 100 balas», escribió el anónimo.
Al leer semejante despropósito, Fuentes confirmó su sospecha, se trataba de un desconocido en ese momento para él, que de acuerdo a la conversación, está al servicio del régimen.
«No. Estás equivocado. No tengo nada en contra de los chavistas o maduristas, sólo diferencias políticas, pero hasta ahí», le respondió el exactivista de Voluntad Popular, ahora en el exilio.
Como el joven no cayó ante la estrategia, el individuo comenzó a amenazar, similar a como lo habían hecho en ocasiones anteriores, simpatizantes de la administración de Nicolás Maduro.
«Chamo yo soy chavista y madurista. Cuídate de mí. Conozco a Olinda Caile (abuela de Jhon), conozco a tu mamá, tíos y tías. Deja de jodernos en Guasdualito. Yo vivo en la (avenida) Marqués. Te voy a volar la masa encefálica en lo que menos esperas. Dame una señal más que me estás jodiendo y te secuestramos y te matamos. Deja quieto al que está quieto. (…) Que no me llegue una queja más de ti», expresó el desconocido, quien antecedido por palabras vulgares dijo que lo descuartizarán.

Fuentes, tal como lo evidencia en la desagradable conversación, deja al descubierto, al anónimo de ser uno de sus oponentes políticos, porque no tiene ningún otro tipo de problemas de convivencia o relaciones sociales, por lo tanto todo este episodio tiene un trasfondo político.
El sujeto con nombre en la red social probablemente falso, le dice a Fuentes que deje de «publicar estupideces» para «evitar una tragedia».