Ahora bien, los productores agropecuarios no son exclusivos de mi país Venezuela… Ni tampoco son los únicos que les toca batallar ese sendero o hacerse la pregunta inquietante pero estoy seguro que la paradoja mas increíble si se da aquí… en Venezuela y ya verán porque…
Empecemos por la pregunta, el ganadero o agricultor nace o se hace? En lo personal creo que es ambivalente… Cuándo naces en un rancho ganadero en Texas, o en una Estancia argentina, en un Tambo uruguayo o en una Fazenda brasileña tu concepción del mundo que te rodea es distinta a nacer en el campo venezolano; allá es común ver a los productores vivir en la finca con su familia, participar activamente de las responsabilidades y con muchas facilidades técnicas, es medianamente rentable y vivir de la actividad que realizan tus padres es una forma segura de avanzar, es económicamente factible y si decides no seguirla es por que te gusta otra actividad.
En Venezuela, en una gran mayoría el hijo del empresario del campo no vive en la finca, el hijo del mediano productor no le gusta la actividad pues «no le ve el queso a la tostada», el hijo del pequeño productor, del campesino y del obrero piensa en como salir del campo y no quiere saber de volver jamás. Por supuesto que no hay que generalizar pues hay muchos casos contrarios en nuestro país, pero el campo viene sufriendo la deserción histórica de sus hijos desde hace mucho tiempo.Entonces inferimos que el ganadero se hace?
Pues, aquí llegamos a la paradoja… acabamos de conversar sobre lo bueno de ser productor en EEUU, Argentina, Uruguay y Brasil en contraposición a serlo en Venezuela por las carencias y lo difícil de la realidad venezolana… Entonces pregunto yo… Y entonces por que existen tantos nuevos productores? Como es que políticos, militares, contratistas, gerentes de empresas del Estado, cooperativistas, lideres sociales urbanos, entre otros, ahora son productores?
Y ojo…!!! No es que no puedan serlo… O que no hayan nacido productores y por eso la crítica…!!! Jamás…!!! Sino que SE HACEN productores porque llegaron al comienzo del sendero…
Ojo, la manera de llegar al comienzo del sendero es cuestionable para cada caso particular, le tocará al lector… o acordarse del vecino o hacer suya la introspección, pero lo que si debe saber (por vivirlo en carne propia) o debe enterarse (si apenas se esta haciendo) es que el sendero es…
Obligatorio… Porque el campo no para, porque hay que pararse a las tres al ordeño, o hay que rastrear un domingo, día del cumpleaños de la mujer, porque el cielo esta «encapotao» y se tienen las lluvias encima… No hay vacaciones, o días feriados, puentes o contrataciones colectivas que los ampare.
Equivocado… Es el camino equivocado para el que le gusta el dinero rápido, constante y sonante; para el impaciente o el «gastón»… Si, el productor agropecuario se equivoca, tiene tropiezos, a veces hace malos tratos o negocios que afectan de sobremanera la actividad, pero se repone, se sacude, se baña en el rio, en el pozo, la laguna o en el bebedero de ganado y pa’ lante.
Caprichoso… Así es el campo, pues… siembras y no llueve, inseminas y no se preña… Haces transplante de embriones, los planificas todos hembras, de 10 pegas 04, y 03 son machos… y que hace el héroe? se ríe, echa el chiste y sigue para adelante… No se vale ponerse bravo, pues nada gana… Y no hay a quien reclamarle.
Destinado… Esta particularidad del sendero es muy amplia, pues de alguna u otra manera el destino tenia previsto hacerlo productor agropecuario; pero así tambien tiene previsto el éxito o fracaso en la actividad y como diría Jorge Guerrero «ahí es cuando se prensan los mas certeros» que estudian, se preparan, conocen la finca, saben donde pasan los caños, donde es bajío y dónde es banco y no le dejan la responsabilidad al Caporal o al obrero.
Necesario… El productor no puede dejar de serlo, no puede dejar de producir alimentos… No puede dejar enrrastrojar la finca, ni que le de mastitis a las vacas, no puede dejar de sembrar porque no come él, ni su familia, ni los trabajadores, ni la familia de los trabajadores… Pero sobretodo no come la ciudad quien es la que más necesita pues están ocupados en los ministerios, en la asamblea, en el Fuerte, el cuartel, en las escuelas o universidades…
Apasionante… Es la suma de las demás condiciones del sendero; sin esta no hay nada, y es la más importante y necesaria para el productor agropecuario… Es la que hace que no pese el trabajo, que no importe la pérdida, que se prepare y estudie, que a pesar del capricho de la naturaleza ahí se esta intentando de nuevo. Para ver luego con mucha satisfacción, el terreno sembrado y cargado de mazorcas, o de papa, cebollín o cilantro; la vaca dando de mamar al becerro nacido por Inseminación Artificial o la camada de doce lechones rosados y rozagantes… Alegrarse por eso es pasión y si no se tiene…
Si no se tiene… le pasa como a los cooperativistas que invadieron tierras, recibieron créditos, no sabían que hacer, las abandonaron y vendieron, como al político que invirtió en piscina, cancha y caney y no en corrales, potreros o cercas y la finca es puras instalaciones con terrenos improductivos, como el militar que llevó a los soldados a trabajar y le inyectaron garrapaticida amitraz al ganado gordo porque pensaron que era desparasitante… Muchos de esos hoy «cansados» y «hastiados» que ponen en venta las fincas en grandes cantidades de dólares pues, eso no da plata…
A todos los productores agropecuarios «nacidos» o «hechos» entiendan la enorme responsabilidad que esto conlleva, a los lectores que no son productores vean lo difícil y sacrificado que es el campo y comprendan que detrás de un bocado de comida hay un sendero recorrido, trajinado, e impregnado con sangre, sudor y lagrimas de gente buena y que con honor se hacen llamar «Productor Agropecuario».
Juan Pablo Guerrero R.
@JuanPa_Guerrero
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