Tienen semanas en eso. Hasta ahora nada de lo que han intentado ha funcionado. No tienen dinero para importar, ni capacidad para producir.
Maduro espera que López-Obrador le mande gasolina, y que los iraníes reparen y reactiven las refinerías venezolanas. El problema de la falta de gasolina va para largo…
Los militares han demostrado que no les duele el sufrimiento y la muerte de venezolanos. Han preferido mantenerse en el poder junto a Maduro y el resto del narco régimen. Sin embargo, cada cuanto tiempo surge algún puñado de soldados que aspiran a cambiar la situación mediante el uso de las armas. Lamentablemente esos grupos son pequeños, están descoordinados, y son fácilmente infiltrados y neutralizados por esbirros cubanos y locales. En estos días vimos el caso más reciente.
Por cierto, como -según El Pitazo- Elliot Abrams dijo que “Estados Unidos no apoya ningún golpe militar en Venezuela”, cabe precisar que en Venezuela, técnicamente no puede haber un golpe de estado, es imposible, porque no hay un gobierno legítimo al cual dárselo. A nuestro entender -y al entender de los EEUU y de la comunidad internacional que reconoce a Juan Guaidó- lo que hay es una mafia criminal que usurpa el poder, y a la cual, obviamente, es imposible darle un golpe de estado propiamente dicho.
Si alguien hiciera preso a Maduro -buscado por la justicia norteamericana, que ofrece $15 millones por su cabeza- y lo entregará a la DEA, por ejemplo, ¿estaríamos frente a un golpe de estado?. No creo. ¿Se le puede dar un golpe de estado a un criminal perseguido? Obviamente no.
Sería ilógico que EEUU condene el uso de la fuerza contra Maduro después de haberlo incluído en la lista de los criminales más buscados y haber fijado recompensa. Si me equivoco o falto a la lógica, por favor corríjanme amigos.
Decíamos que en Venezuela no puede haber un golpe de estado. Lo que sí podría ocurrir, hipotéticamente al menos, es una acción militar que derroque al régimen usurpador. Pero eso es bastante poco probable, lamentablemente.
Los gobiernos democráticos son susceptibles a golpes de estado, y lamentablemente ocurren con alguna frecuencia. A los gobiernos autoritarios -que suprimen libertades y violan los DDHH- se les puede derrocar, pero lamentablemente pasa con poca frecuencia. Y a las dictaduras más crueles, criminales, genocidas y sanguinarias, esas que ya están consolidadas y han abarcado a toda la sociedad, como las de Venezuela, Cuba o Corea del Norte, bueno, a esas prácticamente no se les puede derrocar.
Coromoto Díaz
Opinión: “El régimen está desesperado por importar o producir Gasolina” Por Coromoto Díaz
