Familias que paliaban los apagones con plantas eléctricas, ahora no tienen combustible para ponerlas a funcionar…

En Maracaibo, una de las ciudades de Venezuela más afectada por los constantes apagones, sus ciudadanos paliaban la crisis con generadores eléctricos, sin embargo la escasez de gasolina ha sumado un “nuevo dolor de cabeza” y más oscuridad en la entidad.

De acuerdo a un reportaje de la Voz de América, solo las luces de teléfonos celulares iluminan cada noche la casa de María Hernández, quien en la oscuridad, juega cartas con Leonardo, su esposo, sus dos hijos y su madre. Otras veces, simplemente conversan, a la espera de se reanude el servicio.

Hérnadez explicó que hace un mes, su familia sorteaba los frecuentes apagones de su ciudad al encender la planta generadora, de 8.000 vatios, que importaron el año pasado desde Estados Unidos por 850 dólares.

“Prendíamos dos aires acondicionados, dos neveras, las luces de la casa, los televisores”, describe en conversación con la agencia internacional.

Sin embargo, hoy en día permanece apagada desde que inició en marzo la cuarentena social en Venezuela por el coronavirus. El equipo utiliza 26 litros de gasolina por cada ocho horas de operación. Y, ahora, con el combustible críticamente escaso en toda Venezuela, no tienen cómo encenderla.

Esta familia se rehúsa a utilizar la modalidad a gas de la planta. Lo consideran “delicado”, riesgoso. Además en la capital petrolera del país, este servicio también es inestable.

María, rodeada de su familia, admite que se sienten frustrados por no poder utilizar una planta que tanto dinero les costó y tanto beneficio les trajo.

“Nos da rabia, pero no podemos volvernos locos y esto va para largo”, comparte, a propósito de los cada vez más frecuentes cortes eléctricos que ocurren en su ciudad.