Por fin el viernes con el ticket o número en nuestro bolsillo. Este acto final para surtir los ansiados 20 litros de gasolina no se como calificarlos, amanecimos con un poco de lluvia y no hubo el buenos días de inmediato, y allí empieza el comentario distinto al de la noche anterior, que la gandola no ha llegado, habían dicho la noche anterior o sea el jueves que había llegado, y sale el sol y comienza otra vez el rumor que la gasolina llega a las once y que estemos preparados, otra vez la Guardia Nacional con las grandes motos comienzan a grabar los vehículos, que allí amanecieron y a decirle a los que están al frente de la ya larga cola que no van a permitir dos hileras de carros y empieza otro apuro en virtud que al frente tenemos amigos de los días anteriores y comenzamos a nivelar los vehículos lo más cerca que podamos para que nuestros amigos se queden allí y sigamos juntos como los días anteriores. Después viene la información. Llegó la gasolina, se empieza a medir el tiempo, que la gandola dura media hora descargando y media hora dejando que los gases que allí se producen se eliminen. Es la una y media cuando se siente el veloz movimiento de la gente hacia los carros y nosotros ha meternos en ellos por los lados del acompañante porque nos apretamos tanto para que nuestros amigos colocaran los suyos. Son las tres de la tarde cuando nos detienen al frente de una especie de alcabala con todo un equipo de personas y de uniformados de todos los cuerpos de seguridad del Estado. Allí entregamos el número que tenemos desde el miércoles por la noche y entramos a la estación de servicio. Otra vez nos pelan por el video y no hay necesidad de rebatir nada, como sucedió el miércoles donde no aparecía nuestro vehículo porque no era el teléfono del funcionario, pero esta vez fue rápido que apareció mi carro y por fin los 20 litros de gasolina. No dejaron que me bajara, no dejaron que tomara fotos y son las tres y doce minutos cuando salimos de la estación de gasolina donde todavía se lee en la gandola que está en el espacioso terreno de allí. ¡Ahora PDVSA es del pueblo!..Usted que está en su casa, molesto por los diarios y constantes apagones. Usted que está en su casa molesto porque tiene varios días si encontrar una bombona de gas, usted que está molesto, porque todos los servicios públicos son un desastre…Usted le tiene una gran rabia al régimen. Ahora, usted quiere Odiar al régimen. Usted desea que esto se acabe rápido, haga una cola, acompañé a su hijo, o su hija, algún familiar, para que usted sepa lo humillante y lo incompetente que uno se siente con los que tienen a cargo el control de los que necesitan surtir 20 miserables litros de gasolina. Te dicen megáfono en mano y lo gritan, y repiten los números de placas que corresponde y cuando tu ingresas a la estación de servicio,te encuentras con placas de otros terminales diferentes al de hoy. Ahora a esperar el próximo viernes, para 20 litros más, ahorrar esta y utilizarla para lo que se considere una emergencia. Lo positivo de estos días es que conocés una cantidad de personas que aumentan el número de amistades que nunca te habías encontrado y con amigos que tenías tiempo sin compartir con ellos. La foto junto una parte del grupo que comenzamos el martes. El doctor Julio Figueredo, Esteban del Villar, Arnaldo Chávez, Milton Caldera. Como notarán dos apellidos de Expresidentes. La foto saliendo un poco lejos porque no me dejaron tomarla dentro.