La política en Venezuela sí sirve, de lo que hay que salir es de los políticos que no la practican porque no la entienden, no la estudian y el único afán de los políticos venezolanos (de un bando y otro) es mantenerse en el poder y para lograrlo se llevan por delante a todo el mundo sea quien sea y menosprecian al pueblo y su opinión negando así lo evidente –no tienen ya credibilidad-.
El gobierno, cuando arremete en contra de los diputados de la llamada o mal llamada “alternativa democrática”, lo hace en realidad contra los millones de venezolanos que expresan la necesidad de cambio y los del otro bando (“democráticos”), tampoco comprenden que los venezolanos queremos cambio, un cambio de todos; mejor dicho, que se vayan y den paso a una nueva casta de políticos que espera su turno para llevar a la patria por el camino del bien, de su reconstrucción, pero ambos en su ambición de poder económico, gubernamental… se ciegan y no ven lo que está a la vista y siguen en su carrera por lograr sus propósitos personalistas sin importarles el cómo, pues su única y verdadera intención es desconocer a los venezolanos y a quienes los representan.
A estas alturas y agobiados con todos los problemas que nos aquejan, el pueblo venezolano ya ni siquiera está preocupado por el coronavirus y por eso anda tranquilo por las calles sin el menor cuidado, o montado en las busetas (ese es el transporte del pueblo) que van atestadas de pasajeros pegados en doble fila en la nave central del vehículo y casi montados encima de los hombros de quienes van sentados y allí no hay ningún cuidado. El venezolano su inquietud reside en el precio del tomate, del kg. De hortaliza, del precio del queso y de los huevos, la harina de maíz… que sube a diario y ni qué decir de la carne, pollo o pescado que ya no come porque es incomprable. Esa es su intranquilidad y no los problemas en los Estados Unidos, Ecuador, Colombia, Brazil …porque la realidad es que ya nos estamos comiendo unos con otros.
Ya el pueblo venezolano está más que claro y no quiere saber nada ni del chavismo ni de la oposición que para todos es lo mismo. Ya no creemos en María Corina que ha demostrado una y mil veces que su meta es llegar a la presidencia de la República, tampoco en Guaidó cuya su traición, corrupción y afán de poder llegó a los límites de lo imposible; pero tampoco en esos “políticos” como Antonio Ecarri que sólo pretende reclamar lo que considera que por herencia le corresponde: EL PODER a través de ascendente Antonio Ecarri que se encuentra en España como embajador de Guaidó. Ni qué decir de Negal Morales, que también y como acostumbra A.D., heredó de su papá un cargo en la políticica y ahora pretende hacernos creer que se separó de la A.D. conducida por Ramos Allup. Y lo mismo pretenden hacer esos que ahora están renunciando en escalada algunos de Voluntad Popular muy seguramente para formar otra organización política y erigirse como los nuevos demócratas que están en desacuerdo con sus tutores. Son los mismos, una y otra vez los mismos con las mismas mañas, ninguno ama a la patria, ninguno quiere la libertad de Venezuela y más bien todos han demostrado y demuestran una y otra vez que el único deseo de ellos es llenar sus bolsillos y mancharse sin ningún pudor a otros países o pasearse como si nada en en ésta nuestra Venezuela tan deprimida, tan violada en sus derechos. Todos están empantanados en la corrupción y en ellos lo que hay es ansias de poder e intereses económicos. Ellos por plata, hacen lo que sea.

Lo mejor es que se vayan todos. Debe haber un cambio de políticos, no de política. La oposición, el chavismo, cada quien tira a su lado. Ellos están desconectados de la emocionalidad de la gente y de sus problemas cotidianos y lo triste de todo esto es que la gente está ensimismada en el alza del dólar, la imposición del Petro y la escasez de gasolina o agua en vez de en la crisis política, parlamentaria y sus derivados.
No hay conexión con los políticos, esa es la realidad.

PARA MÍ, EL CAMBIO DE VENEZUELA ESTÁ EN LA OPCIÓN QUE OFRECE EL MOVIMIENTO “RUMBO LIBERTAD” CUYA CORDINACIÓN EN PORTUGUESA ESTÁ EN LAS MANOS DEL DR. CÉSAR GUSTAVO TORREALBA, UN JOVEN QUE HA DEMOSTRADO SER INCORRUPTIBLE Y CUYO HONOR, TRANSPARENCIA, INTELIGENCIA Y CAPACIDAD POLÍTICA ES YA CONOCIDA Y SOBRE TODO, RECONOCIDA POR MUCHOS.
LIBERTAD O NADA.

Carmen Esperanza Iribarren