
El pueblo venezolano en ejercicio de su SOBERANÍA (art 5) aplicó una dupla que aún mantiene al régimen “con las piernas flojas” y que si no ha caído, ha sido por la falta de coherencia de la dirigencia política.
La dupla fue: No participar en la elección presidencial del 2018, organizada por el régimen y sus colaboradores de la polémica Asamblea Nacional Constituyente, y en paralelo organizar la pacífica y electoral manifestación de la sociedad civil lograda a través de la masiva asistencia a la Consulta popular* (art 70* Constitucional) del 16 de julio de 2017, el día en el que más de 7 millones de venezolanos dijeron SÍ a los votos libres y transparentes.
A el régimen “le tocó y fue solo a la contienda” y por supuesto “las calles permanecieron vacías, casi sin electores” lo que los desnudó ante el mundo.
Estas dos actividades en ejercicio de su soberanía popular (constitucionalmente hablando), dio origen inmediatamente después de estos eventos (abstención y consulta popular) al desconocimiento y repudio MUNDIAL de más de 60 países y con ellas a la ilegitimidad de Maduro.
Fue el golpe mortal que inició una larga agonía que aún mantiene al régimen “con las piernas flojas”
Asistir a participar nuevamente, en contra del mandato popular y sin ninguna garantía a “Elecciones”, seria un error, aún más grave de los que hasta ahora se han cometido.
¿Que hacer al día de hoy?
Nuestra propuesta política basada en el creciente poder de la gente que se mantiene allí latente, desconfiado, y en observación permanente nos permite asegurar que una estrategia basada en reforzar lo que hasta ahora nos dio ese inolvidable triunfo que permitió el actual apoyo internacional logrado y la manifestación inequívoca de que somos una mayoría ciudadana de proporciones mundiales es: nuevamente organizar, ahora con el apoyo internacional que se posee, UNA GRAN CONVOCATORIA MUNDIAL A LA SOBERANÍA POPULAR, a través de una constitucional consulta popular, pero esta vez con el APOYO INTERNACIONAL que hoy existe y “HACERLO CUMPLIR” (cosa que no se hizo el 16J y que marcó la distancia existente entre el pueblo y la dirigencia que no acató el mandato de las mayorías)
Esta vez, dada la profundización de la crisis política, económica, social y humanitaria existente, LA SOBERANÍA POPULAR QUE RESIDE EN EL PUEBLO, solicitaría y aprobaría de una vez la renuncia de todos los ÓRGANOS DEL ESTADO que están sometidos a esa SOBERANÍA POPULAR (articulo constitucional 5) y su inmediato desalojo con apoyos internacionales incluidos de ser necesarios
Así una actividad mundial realizada con un gran apoyo internacional que además es pacífica, electoral y constitucional, marcaría el camino definitivo para el cese de las funciones de todos los órganos del estado que mantienen a nuestro país sumido en esta espantosa Crisis sin precedentes en la historia Republicana vivida durante los 208 años transcurridos desde la independencia.
Allí también se tomaría la opinión de los venezolanos referente a la aplicación de los mecanismos suscritos por Venezuela para la aplicación de los convenios internacionales, para preservación de los DDHH de la población y para la organización y cumplimiento de este mecanismo que es constitucional, pacífico y electoral y que emanaría del pueblo en ejercicio de su poder soberano.
El gran reto: organización y cumplimiento del mandato que de allí emane.
Ustedes tienen la palabra.
Luis “Balo” Farías.
La Rebelión de las regiones
La única pregunta:


