El régimen sabe que los integrantes de la mesita de diálogo de Miraflores no le sirven ni para tratar de montar un parapeto de elección.
Por eso hace esfuerzos de última hora para tratar de conseguir que el G4 o alguno de sus miembros -algún partido o algún liderazgo- participe en el parapeto.
Como siempre, cuenta el régimen con la zanahoria y el garrote. A quienes colaboren les puede ofrecer nombrar algún rector, recursos, y no perseguirlos, y a quienes no colaboren: amenazas, persecución, cárcel y exilio.
Preguntas ingenuas: Si hay una Asamblea Nacional legítima que sólo puede ser sustituida por otra que sea electa democráticamente, y no hay posibilidad alguna de realizar una elección democrática, ¿cómo se va a sustituir válidamente a la actual Asamblea?
Si en Venezuela no se puede hacer una elección democrática para elegir una nueva Asamblea ¿Por qué algunos opositores dicen que esta Asamblea, la actual y legítima, se vence en diciembre?
¿Cómo planean, los opositores que eso dicen, sustituir a la AN legítima? ¿Con una que derive de una “elección” profundamente antidemocrática?
¿O quieren que nos quedemos sin Asamblea legítima?
Porque eso es precisamente lo que quiere Maduro…

Coromoto Díaz

Quito – Ecuador