Maduro pretende tomar control de la unicameral Asamblea Nacional, único poder en manos de la oposición, que ganó 112 de 167 curules en los comicios de diciembre de 2015, quebrando 15 años de hegemonía chavista. Para ello, el mandatario y sus aliados preparan votaciones “en las condiciones que ellos quieran

Con las parlamentarias, Maduro intenta “recuperar cierta legitimidad.
¡Llegó la hora!”, celebró Maduro refiriéndose a las legislativas

Numerosos dirigentes y los principales partidos opositores, además, están inhabilitados por fallos judiciales y una veintena de diputados están presos, exiliados o refugiados en sedes diplomáticas. La corte suspendió la directiva del histórico partido Acción Democrática , y lo mismo hizo con la junta de otra de las mayores organizaciones opositoras, Primero Justicia del excandidato Capriles.
En fin…Un grupo de partidos opositores minoritarios, en negociaciones con Maduro, se aprestan a ir a las urnas, y colaborar en dar un piso de legitimidad y neutralizar definitivamente al sector opositor.
Así están las cosas…y mientras el ciudadano de a pie sigue en su tragedia y abandono



Quizás sea un buen momento para que “cesen los partidos y se consolide la unión” en torno a un único objetivo: sacar a la tiranía por la vía que sea. Luego una transición de varios años para reconstruir la nación. Después, implantación de una nueva democracia, republicana.


Hay que decir la verdad: los principales saboteadores de una salida por la fuerza han sido los partidos políticos venezolanos. Creyeron que podrían si la fuerza, pero la tiranía los aplasta como ha aplastado a todos los venezolanos.


La preeminencia de varios partidos en la oposición, con sus zancadillas, traiciones, cuotas, como un archipiélago de caciques sin indios, y negándose a salidas de fuerza, ha sido más un impedimento que un apoyo a la lucha por la Libertad. Aquí vale un solo partido: Venezuela