Entre las 12 de la noche y las dos de la madrugada del 24 de noviembre de 1953 –según testimonio de la señora Petra Leonor García de Álvarez- la partera Doña Emeteria Pinto tuvo que hacer de tripas corazón para atender dos partos: el primero fue a María Hernández de Pinto, esposa de Israel Pinto Sulbarán. A golpe de la una de la madrugada nació la bella Dilia, y seguidamente a las dos estaba atendiendo a Petra Leonor García, esposa del maestro Ramón Coromoto Álvarez, y nació Armando Guillermo Álvarez García, conocido popularmente como MIME, el quinto de quince hermanos.
Nacido y criado en el barrio El Cementerio, compartió juegos infantiles con su vecino más cercano Hiván Martínez Parra, un poco mayor que él, con Ismael “Chispita” Torrealba y otros compañeros en la escuela. En nuestra dorada época juvenil (generación de los 70) formó parte de la patota denominada por el policía Julio Rivas como “Los Pelús”, pues era la época de andar melenudos, con pantalones acampanados y zapatos “Machotes”. Allí rondábamos –entre tantos-Juan José Velásquez, Tomás Canelones, Freddy “Zapatica” Fonseca, Saúl Vizcaya, Ismael Torrealba, Artemio Loyo, Pedro Jesús García “El Pollino”, Francisco “Chiguagua” Yústiz, Miguel González Torrealba, los hermanos Freddy “El Muñe” y Mime Álvarez, y por supuesto, el autor de estas líneas.
La residencia Álvarez García, una casona de bahareque, estuvo situada en una esquina del barrio El Cementerio, diagonal a bodega “La Fortuna” de Víctor Martínez Durant. Se trataba de una casa muy familiar, siempre abierta a los amigos de la prole de aquella numerosa familia. Allí nacieron: Félix (fallecido), Noris (fallecida), Manuel David, Amelia, Armando Guillermo (“Mime”), Freddy Alberto (“El Muñe”), Jorge Antonio (Pino), Juan Eúdes, Lisandro, Miladis (fallecida), Bertha Rosa (“Rosita”), Leonorcita, Alba Teresa (La Nana), José Gregorio (Cheo Álvarez) político y columnista de prensa, y Blanca María.
En esa casa nos dábamos cita, nosotros, los de la generación de los 70, para beber caña y hacer suculentos sancochos de gallinas robadas en patios vecinos, cuando esta costumbre no era delito, si no parte del folklore, ya que hasta los gobernantes locales practicaban el tentador oficio de la “gallinomanía” (valga el término); pero al día siguiente ardía Troya, no sólo porque algún vecino se quejaba por la falta de alguna gallina.
Más tarde la confirmamos como “La casa de las franelas”, pues los Álvarez siempre fueron deportistas en todas las disciplinas. De manera que entre los cinco jóvenes: Mime, Muñe, Pino, Juan Eúdes y Lisandro, en cuatro o cinco disciplinas, en dos o tres campeonatos al año, reunían más de cien franelas. Recuerdo que en la semana santa, cuando era yo el encargado de la fabricación y quema del Judas, me iba hasta “La casa de las franelas”, a buscar trapos para rellenar el monigote.
Mime estudió su Educación Media en el viejo Liceo “Eloy Guillermo González” de San Carlos-Cojedes que después se llamó Unidad de Educación Rural (UDER) en las especialidad de zootecnia, allí compartió aula con su paisano Miguel González a quien apodaban “Secuestro” por lo fino y experto para secuestrar gallina en los galpones para sancochos nocturnos. Después se fue a la Universidad de Carabobo a estudiar Educación pero prefirió comenzar a trabajar como maestro de aula y más tarde se graduó en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio. Se jubiló como profesor de la Escuela Básica “Portuguesa” en Guanarito. Siempre ha gozado del prestigio de ser un excelente MAESTRO (con mayúsculas) por sus capacidades y su pedagogía natural.
ANÉCDOTAS DE MIME “EL SALAO”
-Desde sus primeros días juveniles Mime demostró su inclinación por Acción Democrática, partido del que su mamá era militante fanática y su hermano David dirigente en San Carlos. Para el año 78 surgen las precandidaturas de Luis Piñerúa con la consigna ¡Correcto! Y la de Jaime Lusinchi ¡Poder de Base! Mime se resteó con Lusinchi y lo que se le oía en su boca, después de varias Polares era ¡Poder de Base! Hasta que un fin de semana su hermano David fue a Guanarito, y se fue con Mime hasta el Bar Guaicaipuro donde estaban los adecos en una jornada en pro de la precandidatura de Piñerúa de la cual David era partidario. Entonces apareció el profesor Carlos Huérfano y saludó a David, quien le pregunta al profesor: -¿Cómo va la candidatura de Piñerúa? Carlos aprovecha la ocasión para comentarle que todo va bien, y a sabiendas de la influencia de David sobre su hermano Mime, le comenta Huérfano: “El único problema que tenemos es Mime, un dirigente magisterial valioso, pero está con la corriente perdedora”. Este comentario alertó a David, y en medio de la tertulia cervecera convenció a Mime para que se cambiara de bando. A partir de aquella tarde Mime cambió el contenido del casete, de ¡Poder de Base! a ¡Correcto!.
-Por su carácter polémico y porfiado hasta el extremo este simpático personaje ha tenido múltiples tropiezos. Uno de ellos fue una noche que planificamos una velada en una casa que por el barrio Monseñor Unda el perito oriental Elisaúl Tineo tenía alquilada. Allí nos reunimos, además de Tineo, el maestro Miguel Ángel Leonido, Hiván Martínez, el catire Antonio Loyo, los hermanos Mime y Muñe Álvarez y este cronista. Esa noche la “Picatierra” la aportó el totumo gallinero de don Antonio León, además de un pato padrote que rondaba el patio, e hicimos el sancocho, con el arte culinaria de Loyo. Mientras el Ford Cortina de Hiván sonaba una cinta-cartucho enorme con rancheras de Antonio Aguilar se presentó el altercado con unos intrusos que trataron de colarse en la parranda, y un flaco jipato llamado Serapio de El Palmar de Morrones peló por una navaja para agredirnos. Antonio Loyo con el cuchillo cocinero se defendía diciéndole al energúmeno flaco:
-No se le meta a Viejo Antonio… no se le meta a Viejo Antonio.
Entonces los hermanos Álvarez decidieron enfrentarse al agresor y aquel les picó, a manera de rasguño, el pellejo, a Muñe en la barriga y a Mime en una tetilla. Dado ese escándalo Serapio fue arrestado y los Álvarez fueron remitidos a la medicatura. Apareció Petra Leonor como una tigra y ardió Troya. Ese otro día para apaciguar el escándalo. Ese otro día fuimos citados a la COMANPOLI, entonces Hiván Martínez y Miguel Ángel Leonido “pagaron el pato” además de la gallina.
-Cuando estudiábamos en la ULA Mérida, compartíamos una habitación Juan José Velásquez, Freddy Álvarez “El Muñe” y yo, en el viejo Hotel “Perú” frente de la Plaza El Llano. Juan José le puso el remoquete de “Petejoto” al dueño del hotel, un viejo peruano, porque siempre nos chantajeaba diciendo que él tenía amigos en la PTJ para los que cometieran faltas en su local. Un fin de semana que me vine para Guanarito, mi cama quedó libre, y justo ese día llegó Mime de visita. Por la noche salieron a echarse palos, se emborracharon y llegaron de madrugada. “Petejoto” había trancado la puerta, y entre los tres le cayeron a patadas y la derribaron. Juan José y Muñe entraron violentamente, y Mime se quedó atrás, entonces “Petejoto” halló a Mime arreglando la puerta, y como no lo conocía lo agarró a palos. Esa madrugada Mime tuvo que soportar el frío tratando de dormir en un banco de la Plaza.
-Otra vez estaban parrandeando a medianoche y entre los parranderos estaba un flaco que medía dos metros llamado Luis Hinojoza Mendoza apodado “Pelusa” de Agua Blanca, quien se desempeñaba como dependiente de la licorería de Valmore Betancourt. Esa noche Mime tuvo la osadía de retar a “Pelusa”, y este, enloquecido, fue una casona de los Castrillo llamada “La Cueve del Lobo” donde dormía y agarró una tranca de dividive y se la “recomendó” a Mime en plena testa y por poco lo mata. Esto le costó varios meses de hospitalización y exámenes múltiples. Este accidente lo dejó atarantado por un tiempo hasta que emparejó. Y afirmo que emparejó porque después de eso duró más de 20 años dando muestras de ser un extraordinario maestro de aula, y con una fotográfica memoria para recordar hechos ocurridos del viejo Guanarito. Muchos datos de los que publico en estas crónicas me los ha facilitado su memoria.
-Otra noche estábamos en un club nocturno de chicas tarifadas, llamado “El Barco Azul” en Guanarito. En esa ocasión tocaba un conjunto vallenato llamado “Los Alegres de La Costa”. De golpe se prendió una trifulca y “Estelita” la “Madama” del club cerró el portón ´para evitar que la cosa se tornara peor; y en un quite y un barajo se me perdió Mime. Lo buscaba por todos los rincones, en el baño, preguntaba por él y nada. Insistentemente le preguntaba a una chica y ella sólo me respondía por señas. Resultó que la mujer era sordomuda, yo creí que me quería decir que ella lo tenía escondido en su cuarto. Ya convencido de que Mime estaba a salvo, enconchado por aquella mujer me retiré tranquilo para mi casa. Total: era muda y yo creía en su mímica.
-En otra ocasión me invitó para San Carlos a visitar a su hermano mayor David. Esa noche rumbeamos con David por varios bares hasta saciarnos de cerveza, sin embargo, al llegar a la casa a dormir, Mime se escapó y se fue para un negocio de pollos asados llamado “Tori-Pollo”, donde se paraban los buses expresos. Esa noche armó un zafarrancho con un desconocido y fueron detenidos por la policía. Ese otro día, sábado por cierto, David que era en San Carlos un adeco de peso y empleado del Ministerio de Sanidad logró que le entregaran al frustrado boxeador.
Sin embargo, a pesar de tantas peripecias y reveses, continúa saludable, vivito y coleando. Desde finales de los años 90 hasta la actualidad, junto a Santo y Grossman Parra, Miguel González, Román Ortiz y otro grupo de guanariteños forma parte del Comité Organizador del “Juego de Las estrella de los 60”, destacándose como narrador del encuentro de softbol entre los equipos La Plaza y El Río. Esta tarea la comparte con Carlos El Pájaro” Castillo, Nieves Yánez y “El Comba” Breto, sin parcializarse, a pesar de que es parte del equipo de La Plaza.
Finalmente afirmo que Armando Guillermo Álvarez García es y seguirá siendo un hombre polémico, un bohemio desprendido, pero también un excelente amigo, así como es un familiar solidario con sus hermanos y un buen hijo que supo honrar padre y madre. Hoy, 24 de noviembre nuestro amigo amaneció cumpliendo 67 años. Seguramente allá en San Carlos, casa de su hermano David, los sobrinos le tienen algún brindis, ya sin el peligro de escaparse para “Toro-Pollo” (cerrado por la pandemia y por la crisis del socialismo del siglo XXI).
Agradezco la colaboración de los hijos de David Álvarez, de Cheo Álvarez y J. J. Velásquez por las fotos recientes del personaje. La del grupo de Maestros de la E. B. “Portuguesa” es de mi archivo.
Yorman Tovar (Cronista Popular de Guanarito)
