En tiempos como estos el Diablo anda suelto; Judas vendió a Jesús y Pedro lo negó tres veces; pero antes de Cristo, Reyes y Emperadores eran traicionados por sus más cercanos colaboradores y familiares; así que, quien traiciona siempre es alguien muy cercano y de confianza.
Pues bien, Rafael Calles está viviendo esta situación inesperada por parte de algunas personas a quienes les había brindado todo su apoyo y solidaridad; personas que por sus aspiraciones y Caprichos, no les importó absolutamente nada pactar con Satanás en días Santos; sin percatarse que han lanzado sus principios por el precipicio de la historia, ya que la traición es la peor de las faltas Morales que quebranta la lealtad y fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo.
La traición reniega todo compromiso de acción y palabra hacia la lealtad.
La Traición es el crimen ético y moral más extremo que puede cometer el ser humano para complacer sus caprichos y aspiraciones de cualquier tipo.
Los traidores son malvados, por eso siempre se hunden en sus propias desgracias. Quien traiciona una vez, traiciona siempre, por eso nunca es feliz; en todas partes desconfían de su presencia y Palabras; se hacen incómodos para todo el mundo; nadie les cree nada, pues son mentirosos compulsivos y tarde o temprano quedan al descubierto. Siempre se venden al mejor postor.
Rafael Calles sabe de esto; Rafael Calles entiende perfectamente de eso; en sus candidaturas para ser alcalde de Guanare, pasó por experiencias parecidas y en todas salió perfectamente victorioso. Hoy ocurrirá lo mismo, Rafael Calles será nuevamente Gobernador.
Los Traidores, enterrados y sin Cruz.
