Aproximadamente año y medio ha transcurrido desde que el alcalde de la ciudad, Óscar Novoa inició éste proyecto que desencadenó en una vulgar estafa, según algunas fuentes cercanas al burgomaestre, le fueron entregados en cuatro desembolsos por diferentes vías, la cantidad astronómica de 500 mil dólares, dinero que hasta los momentos nadie sabe dónde está, pues allí no se realizó nada, y el pequeño parapeto que edificaron dónde supuestamente iba la estatua del Indio «Coromoto», tuvo que demolerlo la gobernación del estado, a través de La Esinsep, institución que ante el desastre debió asumir los trabajos.


Sin embargo, hace unos días se paralizó de nuevo la ejecución debido que se agotaron los recursos de la primera entrega del Consejo Federal de Gobierno (CFG), ente por el cual el gobernador Rafael Calles está tratando de construirla, para dignificar a la capital de Portuguesa.


De acuerdo con lo manifestado por las autoridades gubernamentales, sí se logra resolver lo de los recursos y son asignados sin ningún tipo de trabas, ésta importante obra dejada a la deriva por negligencia de la primera autoridad municipal, estaría terminada para finales de éste año.

Lo cierto es que hasta ahora, Guanare se encuentra sumergida en un caos sin precedentes, generado por la destrucción del asfaltado, los árboles, el cableado de fibra óptica de Internet, congestionamiento vehicular, polvo y charcos (cuando llueve), entre otras calamidades, desmejorando notablemente la vida de los habitantes.


La última burla del alcalde Novoa, fue publicar un vídeo en las redes sociales junto al Arquitecto «padre» de la tragedia, entregando unos tubos plásticos, cómo sí con eso se resolvería la situación; acción descabellada que la población usó para hacer chistes y gozar un puyero en las redes.


Se tiene previsto que, la Contraloría General de la Nación, lleve a cabo después de Semana Santa, una investigación a fondo sobre estás irregularidades, por tanto, una comisión de Caracas «visitará» las instalaciones de la alcaldía guanareña, ya que no se trata sólo del caso Redoma Los Caminos o Guaicaipuro o no se como le piensan llamar, sino de muchas denuncias más, de presuntos manejos inadecuados del erario público.

Prensa U y P