En septiembre de 1974 iniciábamos el año escolar en el liceo José Vicente de Unda, ya en la avenida que hoy lleva el mismo nombre del prócer. En el primer año de la especialidad de Humanidades estábamos Ezequiel Travieso, recién ingresado a las filas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), César Herrera Arévalo y mi persona (secretarios juveniles de Copei de Guanare y Guanarito), además de otros muchachos con inquietudes políticas: Román Ortiz (MIR), y la pandilla del MAS que eran los que tenían en su poder el Centro de Estudiantes: Enrique Rodríguez, Héctor Alonso Orellana “La Bemba”, Aitor Andrés, Santiago Simancas, José Gregorio y Magally Sánchez Rivero, capitaneados por el mejor dirigente estudiantil de la época: el polémico Vladimil Orellana. Era el MAS, con apenas dos años de fundado, la primera fuerza estudiantil del país, y hasta se coronaron en la FCU de la UCV con la candidatura emergente del ex copeyano Alexis Ortiz, del movimiento Cristianos por el Socialismo, cuyo líder era el poeta Joaquín Marta Sosa.
El MAS en Guanare tenía otro cuadro juvenil para el liceo nocturno coordinado por el dinámico GENARO GODOY, a quien comencé a llamar cariñosamente “El Chino Genaro”. Estudiaba de noche y en el día laboraba como “Office-Boy” en su motocicleta, y además era el encargado de la distribución y venta de un semanario de su partido: “PUNTO”. Ya era –a pesar de sus 18 años- un hombre comprometido conyugalmente con la mujer de siempre, la madre de sus hijos. De manera que, mientras nosotros éramos muchachos dependientes aún de nuestros padres, Genaro tenía que bregar para ganarse la vida, enfrentándose a diversos avatares, compartiendo esa responsabilidad con el combate político.
En 1977 lo encontramos nuevamente en Valencia. Mientras cursaba por la noche estudios en la Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo, en el día, en su vieja motocicleta, surcaba calles y avenidas de la capital carabobeña, cumpliendo diligencias como “Office-Boy” de entidades bancarias y otras instituciones. En esa dura tarea de estudiante nocturno, motociclista, marido y ya padre de familia, se graduó de Licenciado en Educación y retornó a Guanare a impartir clases de Geografía e Historia en algunos liceos de la capital, incluso incursionó en el teatro bajo la dirección de Domingo Araujo Jiménez en una obra llamada “La Aguada Molinera”. En su incansable batallar político en el Movimiento al Socialismo, hizo programas radiales y siguió combatiendo en las calles, siempre a la vanguardia de su causa. Allí compartió responsabilidades junto a la plana mayor de la tolda naranja, con Iván Colmenares, Edgar Quero, Mara Rodríguez, J.J. Briceño Guerrero, Alcibíades Oropeza, Gabriel Yorki, Rafael Liporaci y otros tantos soñadores que anhelaban edificar un gobierno socialista, a lo mejor distinto a la pestilencia del siglo XXI, que se ampara en esa ideología. Genaro Godoy en esa tarea habitual de político de altura, fue colaborador en el gobierno regional presidido por su amigo Iván Colmenares; y además de buen docente, fue diputado y presidente del Consejo Legislativo de Portuguesa, donde desempeñó una encomiable labor.
Está madrugada (3 de junio) falleció en Guanare, después de varios días de convalecencia, pero no pudo vencer la inoculada pandemia (Covid 19), el ingenioso y macabro invento de los chinos, planificado desde el maligno comunismo, desde el Foro de Sao Paulo, para dominar el mundo en esta tercera Guerra Mundial (esta vez biológica).
Genaro Godoy, a sus 64 años, se nos va, dejando una estela de recuerdos y una heredad de hombre combativo, idealista, y soñador de la Venezuela Democrática y Libre que todos deseamos. Los más jóvenes deben seguir el ejemplo de un político tenaz que creyó como Ramón de Campoamor, que “la libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino hacer lo que se debe”.
Nuestro sentido pésame a su viuda, a sus hijos y nietos, en especial a sus muchachos (mis buenos amigos): Genaro y Gabriel.
¡Paz a tus restos, Chino Genaro!
Dios te tenga en la eterna gloria de los justos.
Yorman Tovar
La Colonia/Guanare, 3 de junio de 2021.
