*El egipcio sigue sin renovar y el equipo de Simone Inzaghi se cuela en medio de sus negociaciones
Por: Lucíano López jr
@futbolero
Mi gente bella amantes del fútbol contentos de traerles lo mejor del deporte Rey, en esta ocasión estamos hablando de uno de los jugadores más temibles y deseado por muchos equipos del viejo continente desde hace algunos meses el club liverpool se ha hecho la vista gorda con las nuevas exigencias del delantero ya este pide un salario más acorde con sus colegas y Jürgen Klopp sigue sin recibir la ansiada noticia de que Mohamed Salah haya renovado contrato ya que expira en junio de 2023 y el entrenador alemán sabe que es importante su renovación para que el equipo inglés pueda seguir peleando de tú a tú con los clubes más grandes de Europa. El extremo ex de la Roma y Chelsea, entre otros, no para de llenarse de argumentos que justifican el alto salario que está demandado a la directiva y que es el principal punto de discrepancia entre las partes.

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Mohamed Salah es el máximo goleador del equipo en la presente edición de la Champions League, el futbolista lleva anotados en los 7 partidos que se han disputado hasta la fecha 8 goles y repartió una asistencia, una media de 1.14 goles por partido, su segunda mejor marca en la competición tras los 10 tantos que consiguió anotar en la temporada 2017-2018, donde llegó a disputar la final del torneo que finalmente perdió por 3-1 ante el Real Madrid.
De igual forma, se hace necesaria su renovación ya que sin el jugador Klopp perdería uno de sus máximos argumentos en ataque para intentar levantar el título de la Champions League, algo que ya consiguió en la temporada 2018-2019 tras vencer al Tottenham en la final por 2-0. El técnico alemán saca a relucir lo mejor del egipcio, y el extremo ve en la figura del entrenador germano el gran artífice de su enorme trayectoria con los reds.
Pará finalizar, el sueño de ambos es ganar otra orejón como la del 2019, pero en su camino se ha colado el Inter de Milán, su rival en octavos de final. Los interistas tienen una desventaja de 2-0 del partido de ida, pero no es definitiva. Los de Simone Inzaghi viajarán a Anfield para intentar darle la vuelta al marcador y pasar a los cuartos de final, algo que iría en contra de los intereses de Mohamed Salah y a favor de la directiva, ya que, desde la junta verían la eliminación del Liverpool como un fracaso de técnico y jugador y por lo tanto no cederían en sus pretensiones económicas, en cambio, si consiguen pasar a los cuartos de final, el egipcio se llenaría de argumentos para justificar sus aspiraciones salariales. La primera piedra en el camino de su renovación la tiene el Inter de Milán.
