Las muertes violentas en Venezuela presentan un leve descenso respecto al año anterior. Expertos en sociología y criminología atribuyen este hecho a la situación económica y la migración en el país.
De acuerdo, al Informe del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), se reportó durante el 2021, un registro de 11.081 muertes violentas; unas 810 menos que el año 2020.
Para el director del organismo Roberto Briceño León, los homicidios descendieron por la parálisis de la economía y el dominio “cada vez mayor” de territorios por el crimen organizado que regula o pone límites a los asesinatos.
La cifra se traduce en 40,9 fallecimientos por cada 100.000 habitantes y no significa un control de la inseguridad en el país.
«Al contrario esta puede ir en incremento en 2022. Ya se ha observado, y es de esperarse un ascenso de los asaltos; los secuestros, el robo de viviendas y los atracos en el transporte público”, dijo.
Por su parte, Fermín Mármol García abogado criminalista, y director del Instituto de Ciencias Penales y Criminología de la Universidad Santa María destacó que otro de los factores que inciden en el descenso de muertes violentas se relaciona a la migración que se viene dando en el país desde 2013.
Por otro lado dijo que, para comprender la seguridad ciudadana existen dos aristas.
En ese sentido, se refirió a la percepción y la situación real.
Mármol García añadió que la percepción que hay en la última etapa del primer trimestre es que ha habido más movilidad económica y financiera.
También de «más concentración de ciudadanía en las principales urbes y que eso ha incrementado algunos tipos delictuales violentos».
«En Venezuela, desde hace muchísimos años en no se tiene acceso a las cifras oficiales».
El informe del OVV detalla que de las más 11 mil muertes que se registraron en Venezuela, 4.003 aún están en fase de investigación; 3.112 fueron homicidios por diferentes motivos; 2.332 por resistencia a la autoridad; y 1.634 fueron producto de desapariciones.
Mármol García acotó que el delito de hurto es el que más se materializa en Venezuela, el segundo tipo delictual son las defraudaciones y estafas, un tipo delictual muy masivo a través de la tecnología y que además se incrementó producto de la pandemia por el COVID-19.
El especialista en criminología indicó que otro tema de la violencia «se relaciona con las lesiones personales la violencia intrafamiliar, contra niños, la violencia contra minusválidos o personas de la tercera edad también son muy masivas».
Venezuela está en un sitio muy negativo en el tema del homicidio.
Durante todo el siglo XXI el país ha tenido una tasa de homicidios que lo lleva a los primeros lugares no solo en el hemisferio, sino también en el mundo.
Finalmente, las cinco entidades con las tasas más altas de este año por 100.000 habitantes fueron el Distrito Capital (77,9), Miranda (64,1), Bolívar (56,8), Delta Amacuro (52,1) y Aragua (50,8).
Prensa OVV
