En una tarde marcada por la tensión en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid logró una victoria agónica de 2-1 frente al Rayo Vallecano. Un penalti convertido por Kylian Mbappé en el tiempo de descuento salvó tres puntos vitales para el equipo de Álvaro Arbeloa, en un encuentro cargado de polémica arbitral y abucheos por parte de la afición blanca.
El partido comenzó con malas noticias para los locales: Jude Bellingham tuvo que abandonar el campo antes del minuto 10 debido a una rotura en los isquiotibiales. A pesar del golpe anímico y la presión de la grada, Vinícius Jr. rompió el hielo al minuto 15 con un potente disparo desde la frontal tras encarar a tres rivales.
El Madrid dominó la primera mitad y rozó el segundo tanto con una gran jugada individual de Arda Güler, pero el marcador no se movió más antes del descanso.
Tras la reanudación, el Rayo Vallecano aprovechó una desconexión defensiva de los blancos. Al minuto 49, Jorge de Frutos anticipó a Tchouaméni en el área y batió a Courtois, desatando una monumental pitada en el estadio. El equipo de Íñigo Pérez creció con el empate y estuvo cerca de remontar en un mano a mano que Courtois logró salvar ante Ratiu.
El rumbo del partido cambió en el minuto 80, cuando Pathé Ciss fue expulsado con roja directa por una dura entrada sobre Ceballos. Con un jugador más, el Madrid volcó el campo, estrellando balones en los postes mediante Camavinga y asediando la portería de Batalla.
La resolución llegó en el minuto 98, cuando el colegiado señaló un polémico penalti a favor de los locales. Mbappé, que había estado desaparecido durante gran parte del juego, no perdonó desde los once metros en el minuto 100 para poner el 2-1 definitivo. El Rayo terminó el encuentro con nueve jugadores tras la expulsión de Pep Chavarría en los instantes finales (90+13′).
