La compañía surcoreana busca recuperar el liderazgo en el mercado de hardware para inteligencia artificial, iniciando la producción masiva de sus memorias de nueva generación (HBM4) el próximo mes.

Samsung Electronics está a punto de dar un golpe sobre la mesa en la industria de los semiconductores. Según informes recientes, la empresa comenzará a suministrar sus nuevos chips de memoria de alto ancho de banda, HBM4, a gigantes como NVIDIA y AMD de forma inminente.

Este movimiento estratégico tiene como objetivo principal recortar la distancia con SK Hynix, su principal competidor, que hasta ahora ha mantenido una posición dominante como proveedor preferencial de NVIDIA para aceleradores de IA.

Samsung habría superado con éxito las pruebas de calificación de las memorias HBM4 con ambos fabricantes (NVIDIA y AMD), por lo que se espera que para este mismo mes de febrero ya comience a producirlos.

Tras el anuncio, las acciones de Samsung subieron un 2,2% en la bolsa de Seúl, reflejando el optimismo de los inversores.

Sinergia con la plataforma «Vera Rubin»


La llegada de los chips HBM4 es fundamental para la hoja de ruta de NVIDIA. El CEO de la compañía, Jensen Huang, confirmó que su próxima arquitectura de chips, denominada Vera Rubin, se lanzará este año y dependerá directamente de la potencia y eficiencia de las memorias HBM4 para procesar tareas complejas de IA generativa.

Con este avance, Samsung no solo soluciona problemas de suministro anteriores, sino que se asegura un lugar privilegiado en la cadena de montaje de la tecnología que definirá el futuro de la computación.