El Gobierno de España, encabezado por el presidente Pedro Sánchez, realizó un anuncio de alto impacto durante la Cumbre Mundial de Gobiernos, que se desarrolla en Emiratos Árabes Unidos: la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años en todo el territorio español.
Durante su intervención, el mandatario socialista afirmó que se modificará la legislación vigente para responsabilizar directamente a los ejecutivos de las plataformas digitales por las infracciones que ocurran en sus servicios.
“Las plataformas deberán implementar sistemas eficaces de verificación de la edad, no solo casillas de verificación, sino barreras reales que funcionen”, enfatizó.
Sánchez también alertó sobre los riesgos a los que están expuestos niños y adolescentes en el entorno digital.
“Hoy en día, nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca se pretendió que navegaran solos”, un entorno marcado por “adicción, abuso, pornografía, manipulación y violencia”, puntualizó el mandatario.
Los pioneros
Australia fue pionera al aprobar en 2025 una ley que prohibía las redes sociales a menores de 16 años, convirtiéndose en el primer país del mundo en implementar una restricción de este tipo. La normativa obliga a las plataformas a verificar la edad de los usuarios mediante documentos, inteligencia artificial o controles internos, y establece multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos para quienes no cumplan. La medida afecta a redes como Facebook, Instagram, TikTok, YouTube, Snapchat, X, Reddit, Discord y plataformas de ‘streaming’ como Twitch y Kick, mientras que aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Messenger quedaron fuera de la prohibición.
Por su parte, Francia avanza hacia un proyecto de ley que limita el acceso de menores de 15 años a las redes sociales. Además de establecer la edad mínima, la normativa francesa obligará a los proveedores a proteger a los adolescentes de la presión comercial excesiva y prohíbe la promoción de productos o servicios que puedan afectar su salud física o mental. El presidente Emmanuel Macron defendió la iniciativa como un paso para proteger “las mentes de nuestros hijos” y aceleró su entrada en vigor para el próximo curso escolar.
Orain/Eluniversal
