La NASA pospuso, al menos hasta marzo, el lanzamiento de la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo. La decisión tomó después de haber suspendido el ensayo general de la cuenta atrás cuando quedaban cinco minutos, debido a las fugas recurrentes de combustible durante el llenado de los tanques del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el cohete más potente jamás construido por la agencia espacial estadounidense.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, anunció en redes el retraso del lanzamiento hasta marzo. La primera oportunidad sería el 6, cuando se vuelve a abrir la posibilidad de lanzamiento. “Con más de tres años entre lanzamientos del SLS (el primero fue el de la Artemis 1 en 2022), anticipábamos plenamente encontrar desafíos. Precisamente por eso realizamos un ensayo general con carga de combustible. Estas pruebas están diseñadas para sacar a la luz los problemas antes del vuelo y preparar el día del lanzamiento con la mayor probabilidad de éxito”, ha escrito en la red social X.
La Artemis 2 es el primer ensayo con astronautas dentro de un programa que pretende llevar a Estados Unidos a posar humanos en la Luna (Artemis 3) y construir allí una estación espacial desde la que ensayar futuros viajes a Marte (Artemis 4 y 5). Estados Unidos va a contrarreloj, pues quiere llegar antes al satélite que su gran competidor, China.
Isaacman ha querido enfatizar la continuidad y solidez de estos planes, también al máximo nivel político. “Artemis evolucionará para respaldar misiones repetidas y asequibles a la Luna, en línea con la política espacial nacional del presidente Donald Trump. Hacer bien esta misión significa regresar a la Luna para quedarnos y avanzar hacia un futuro de Artemis 100 y más allá”, escribió.
Elpaís
