El fútbol saudí vive su momento más tenso desde la llegada de Cristiano Ronaldo. El portugués ha decidido plantarse y no jugar con Al Nassr como señal de protesta. Su enfado no es personal ni deportivo, sino estructural. Considera que la liga ha permitido un desequilibrio evidente en favor de Al Hilal.
El detonante ha sido el mercado invernal. Al Hilal se ha reforzado con Karim Benzema, Kader Meïté y Saïmon Bouabré sin obstáculos aparentes. Mientras tanto, Al Nassr apenas ha podido incorporar dos jugadores locales y sin coste. La comparación resulta demoledora para quien compite por el mismo título.
Diario Record en Portugal es el responsable de una información desconocida desde la llegada de Cristiano Ronaldo a Arabia Saudita. Se apunta en esta que el delantero portugués cuenta con una cláusula de rescisión cercana a los 50 millones de euros. En caso de que cualquier club o el propio delantero la abone, quedaría en libertad de acción a nivel deportivo. El enojo del entorno del futbolista y del propio goleador con el Fondo PIF ya le sacó del último partido del Al-Nassr.
Lo real es que el portugués ya cuenta ya con diferentes ofertas del fútbol europeo e igualmente de los Estados Unidos de América en caso de que finalmente se pudiese dar su salida de la ciudad de Riad. Muchos aspiran que el destino de CR7 sea la MLS para revivir la rivalidad con Lionel Messi, otros señalan que podría ser el eslabón que una el paso del luso al cine -recordemos que tendrá una aparición en la saga Rápidos y Furiosos- por lo que llegar a un equipo como el San Diego FC lo dejaría ya en California.
Si cualquier interesado en sus servicios pone 50 millones de euros, veríamos a CR7 cambiar de club por primera vez desde finales del año 2022.
US.noticias/Mimundo
