El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, renovó este 4 de febrero su llamado a poner fin al embargo estadounidense a Cuba, pero esta vez su exhortación tiene un tono más urgente, porque anticipa un colapso humanitario en la isla.
Hablando a través de su portavoz Stéphane Dujarric, Guterres recordó que «durante más de tres décadas, la Asamblea General (de la ONU) ha pedido constantemente que se ponga fin al embargo impuesto por los Estados Unidos a Cuba» y urgió a “todas las partes a que prosigan el diálogo y respeten el derecho internacional».
«El secretario general está muy preocupado por la situación humanitaria en Cuba, que empeorará, si no colapsa, si no se satisfacen sus necesidades de petróleo», apuntó Dujarric.
Su voz se une a la del asesor de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) para América Latina y el Caribe, Darío Álvarez, quien recordó que la isla se ha visto sometida a los rigores de eventos climáticos que han agravado la situación humanitaria.
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) anunció que este 4 de febrero se esperaba que el 52% del país quedara sin energía.
Es un episodio más de la crisis de generación que ha azotado a la isla desde 2024 y que incluyó un apagón en 63% del territorio el pasado 31 de enero.
Cinco de las 16 unidades de producción termoeléctrica con las que cuenta Cuba, que surten el 40% de la energía del país, están actualmente inhabilitadas como consecuencia de averías o de labores de mantenimiento.
France24
