En el mercado actual de hardware, encontrar el equilibrio entre precio y rendimiento es el «Santo Grial» de cualquier jugador. Si tienes en mente jugar a 1080p con ajustes ultra durante los próximos años, ha surgido una opción que destaca sobre el resto: una tarjeta gráfica equilibrada, eficiente y, lo más importante, preparada para el futuro gracias a su compatibilidad con DLSS 4.5.

A diferencia de las tarjetas de gama entusiasta diseñadas para 4K, este modelo se enfoca en maximizar los fotogramas por segundo (FPS) en la resolución más utilizada por los jugadores de Steam. Su arquitectura permite disfrutar de los últimos lanzamientos AAA sin tirones y con un consumo energético contenido.


La clave: DLSS 4.5 y la IA
La gran ventaja competitiva de esta tarjeta no es solo su potencia bruta, sino su acceso a la última versión de la tecnología de NVIDIA:
DLSS 4.5: Esta versión mejora drásticamente la reconstrucción de rayos y la generación de fotogramas, permitiendo que juegos exigentes funcionen con una fluidez asombrosa.
Longevidad: Gracias al escalado por IA, esta tarjeta podrá ejecutar juegos que salgan dentro de 3 o 4 años manteniendo una calidad visual alta.


¿Merece la pena la inversión ahora?
Con la estabilización de los precios de los semiconductores en 2026, esta gráfica se posiciona en el rango de los 300€ – 350€, lo que la hace imbatible en relación calidad-precio. Es la actualización lógica para quienes vienen de series antiguas como la GTX 1660 o la RTX 2060. «No se trata solo de cuántos FPS consigues hoy, sino de cuántos podrás conseguir mañana gracias al software.»


Especificaciones de un vistazo
Resolución Objetivo: 1080p (Full HD) / 1440p (con DLSS).
Tecnología Estrella: DLSS 4.5 con Frame Generation mejorado.
Memoria VRAM: 12GB GDDR6 (ideal para texturas en Ultra).
Consumo: Solo requiere un conector de 8 pines en la mayoría de modelos.