Negociadores de Rusia y Estados Unidos analizaron la expiración del último pacto nuclear que mantenían ambos países y acordaron la necesidad de iniciar rápidamente nuevas conversaciones sobre control de armas, dijo el Kremlin el viernes, aun cuando Estados Unidos enfatizó la necesidad de que China se una a un futuro pacto de armas y acusó a Beijing de realizar pruebas nucleares de manera encubierta.
El tratado Nuevo START expiró el jueves, dejando sin límites a los dos mayores arsenales atómicos por primera vez en más de medio siglo y alimentando temores de una carrera armamentista nuclear sin restricciones.
El presidente ruso Vladímir Putin ha declarado su disposición a adherirse a los límites del tratado por un año más si Washington hace lo mismo. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que quiere que China sea parte de un nuevo tratado, y su gobierno aumentó la presión acusando a Beijing de llevar a cabo pruebas nucleares explosivas. Beijing rechazó las acusaciones y los esfuerzos para que se una a un acuerdo de no proliferación.
El secretario de Estado Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró que China debería formar parte de un posible nuevo tratado nuclear. “Un acuerdo de control de armas que no tenga en cuenta la expansión del arsenal de China, apoyada por Rusia, sin duda hará que Estados Unidos y nuestros aliados estemos menos seguros”, afirmó.
Cuando se le preguntó sobre un informe de Axios donde se afirma que negociadores rusos y estadounidenses analizaron un posible acuerdo informal para observar los límites del pacto durante al menos seis meses, Peskov respondió que cualquier extensión de este tipo solo podría ser formal. “Es difícil imaginar cualquier extensión informal en este ámbito”, señaló el portavoz.
Trump ha indicado que le gustaría mantener límites en las armas nucleares, pero quiere que China participe en un posible nuevo tratado.
En su primer mandato, Trump intentó sin éxito impulsar un pacto nuclear tripartito que contara con la participación de China. Beijing se ha resistido a cualquier restricción sobre su arsenal nuclear, más pequeño pero en crecimiento, mientras insta a Estados Unidos a reanudar las conversaciones nucleares con Rusia.
Rubio dijo que Estados Unidos “exploraba todas las vías” para cumplir con el “deseo de Trump de un mundo con menos de estas horribles armas”, pero insistió en que Washington no se quedaría de brazos cruzados mientras Rusia y China expanden sus fuerzas nucleares.
AP
