Por fortuna, la congresista y su esquema de seguridad fueron encontrados por la guardia indígena en horas de la tarde y posteriormente entregados al Ejército Nacional, que se encargó de la seguridad y resguardo de la senadora hasta la ciudad de Popayán.
La senadora dio declaraciones sobre cómo fue su secuestro, asegurando que aunque los raptores no se identificaron, eran varios hombres armados que interceptaron el vehículo en una zona solitaria y los hicieron descender a todos, llevándolos a un lugar desconocido por varias horas.
“Tenía que pasar esa situación el día de hoy. Gracias a Dios y a los espíritus estoy bien junto a los compañeros que me acompañaban. Y especialmente agradecer a la guardia del Consejo Regional Indígena del Cauca, a la fuerza pública, a toda la solidaridad que hoy se movió en Colombia y la presión hizo que saliéramos de ahí”, manifestó Quilcué.
Respecto a quienes pudieron ser los responsables del secuestro, la congresista aseguró: “Pues no, no se identificaron, pero sé que era un grupo armado, fuertemente armados. Desafortunadamente nos cogieron en un sitio bastante solo y nos llevaron, pero ya estamos a salvo”, enfatizó.
La senadora indígena también narró que estos hombres les dijeron que esperaban órdenes y los apuntaron con armas todo el tiempo, hasta que de un momento a otro salieron corriendo y los dejaron abandonados.
Caracol/Elheraldo
