Cuba venció hoy 7-2 a las Águilas Metropolitanas de Panamá en el Estadio Monumental Simón Bolívar y se colgó la medalla de bronce en la Serie de las Américas Gran Caracas 2026.

Con el sol de La Rinconada como testigo y la grama caliente por los pasos de la historia, los cubanos convirtieron cada batazo en un verso épico: resistieron el vuelo panameño, templaron los nervios y, como isla que nunca se rinde, cerraron el torneo con un triunfo que supo a honor y memoria.

Como sucedió en la jornada anterior, los dirigidos por Germán Mesa tomaron las riendas del partido desde el mismo primer episodio, cuando anotaron un par de carreras ante el abridor Brayan Cáceres.

Erisbel Arruebarrena y Yoelquis Guibert, quienes conectaron sencillo y doble, respectivamente, pisaron la goma impulsados por una rolata al cuadro de Yasiel González y por un lanzamiento descontrolado del serpentinero.

En el segundo capítulo, los canaleros lograron el empate gracias a un vuelacercas de Edgard Muñoz con un corredor en circulación, pero los de la mayor de las Antillas fabricaron cuatro anotaciones en el tercer episodio a la cuenta del derrotado Cáceres, para así tomar una ventaja que defendieron hasta el final del choque.

Leonel Moas con un indiscutible, y Christian Rodríguez, con un batazo de vuelta completa que encontró a dos compañeros en las almohadillas, se encargaron de remolcar las carreras.

“Estoy contento porque el trabajo salió y pude ayudar al equipo. Sabíamos que este partido era importante y salimos a pelearlo desde el primer momento”, comentó Rodríguez, uno de los jugadores más destacados del certamen.

“Me siento bien donde me pongan. Aunque no juego todo el año en tercera base, el que es campo corto puede desempeñarse en cualquier posición, y lo asumo de la mejor manera”, agregó, y agradeció el respaldo del público.

La agonía de los panameños aumentó en el sexto acto cuando Roel Santos impulsó la séptima rayita de los antillanos y cerró la producción de la tarde.
José Ignacio Bermúdez fue el lanzador ganador con una labor de cinco entradas, donde ponchó a cuatro rivales, concedió una sola base por bolas, aceptó cinco hits y dos carreras.

Su sustituto Yusniel Padrón trabajó tres entradas impecables con apenas un indiscutible permitido y Frank Abel Álvarez puso el cerrojo al sacar los últimos tres outs.

“La ofensiva funcionó, el pitcheo también respondió y, aunque siempre queremos más, este equipo dio la pelea y se comportó a gran altura”, expresó el director cubano tras el partido. “No era un equipo élite, pero fue un equipo que dio batalla y logró una medalla. Yo soy muy autocrítico, siempre quiero un poquito más, pero el resultado está bien”, añadió Mesa.

Cubadebate