El Vaticano ha conminado a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) a suspender las ordenaciones de obispos sin el permiso del papa León XIV. Este grupo tradicionalista católico, cuyos miembros son conocidos como lefebvrianos, había anunciado a inicios de febrero su intención de llevar a cabo consagraciones episcopales en julio, argumentando que habían recibido lo que se interpretaba como el visto bueno del papa León XIV tras una audiencia en agosto del año pasado.

La Santa Sede indicó que este jueves 12 hubo una reunión entre el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y el padre Davide Pagliarini, superior general de la FSSPX, con el fin de “evitar desacuerdos y soluciones unilaterales”.

Según indicó el dicasterio en un comunicado, el encuentro supuso la revisión de diversas cartas y documentos, “particularmente entre los años 2017 y 2019”, para aclarar cualquier malentendido que estos pudieran haber generado. El ente guardián de la doctrina católica también insistió en que cualquier nombramiento de obispos por parte de los lefebvrianos sin el visto bueno papal supondría un cisma al interior de la Iglesia Católica.

“Se reiteró que la ordenación de obispos sin mandato del Santo Padre —quien ostenta una potestad ordinaria suprema, plena, universal, inmediata y directa— implicaría una ruptura decisiva de la comunión eclesial (cisma), con graves consecuencias para la Fraternidad en su conjunto. Por lo tanto, la posibilidad de llevar a cabo este diálogo presupone que la Fraternidad suspenda la decisión de las ordenaciones episcopales anunciadas”, indicó el organismo.

Desde la FSSPX, Pagliarini ha señalado que se presentará una propuesta al Vaticano para abordar esta situación y otras temáticas tocadas durante la reunión, entre las que se encontraba la cuestión de la voluntad divina respecto a la pluralidad de las religiones.

Elcomercio