El mundo del fútbol ha quedado en shock tras las recientes declaraciones de la exestrella del Real Madrid y el Chelsea, Eden Hazard. Tras meses de silencio tras su retiro, el «Duque» belga ha revelado su nueva y sorprendente ocupación que lo mantiene recorriendo las calles de Madrid día y noche.
Ni los banquillos, ni los palcos, ni la televisión: Hazard se ha convertido en «taxista». Ante la incredulidad de sus seguidores, el propio exfutbolista aclaró entre risas el trasfondo de esta afirmación. Su «taxi» no lleva pasajeros desconocidos, sino a sus cinco hijos. Hazard ha decidido dedicar el 100% de su tiempo a la logística familiar, llevando y trayendo a sus pequeños a entrenamientos en el Rayo Majadahonda y otras actividades escolares. «Ahora mismo soy más taxista que futbolista», confesó, subrayando que su prioridad absoluta es recuperar el tiempo perdido durante su carrera profesional para ser un padre presente.
Entre viñedos
Pero no todo es conducir para la familia. Hazard también ha dado un salto elegante al mundo empresarial de la mano de la marca italiana Cordella. El astro belga se ha estrenado como viticultor, lanzando su propia línea de vinos de autor en la prestigiosa región de Salento.
Este proyecto lo sitúa en una «alineación de leyenda» fuera del campo, colaborando con figuras de la talla de Ronaldinho, Buffon y Roberto Carlos. Lejos de la presión de los estadios, Eden parece haber encontrado la receta perfecta para su nueva vida en España: la calma de los viñedos y la alegría de ser el chófer favorito de sus hijos.
Crítica24/Theguardian
