Un apagón en el 56% del territorio cubano se produjo -tal y como se esperaba- para las horas de mayor demanda energética este 17 de febrero. Entre las últimas horas de la tarde y las primeras de la noche, las interrupciones aisladas del servicio se intensificarán, de acuerdo con el pronóstico de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La empresa energética advirtió que la demanda máxima a esas horas se estima en 3.200 megavatios (MW), pero la capacidad de generación de la depauperada infraestructura eléctrica nacional es de apenas 1440 MW.
Solo ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica se encuentran operativas, mientras que el resto está fuera de servicio por averías o por mantenimiento, en medio de un agravamiento de la escasez de combustible y de la crisis en el acceso a divisas, de las que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel culpa a las sanciones estadounidenses.
En la isla las cosas se van apagando poco a poco. Los hoteles han bajado sus reservas, pocos vehículos circulan y la vida cotidiana de los cubanos les hizo retomar viejas costumbres como cocinar con leña.
La economía cubana se ha contraído 15% desde 2020 como consecuencia del deterioro de la red eléctrica nacional y ese retroceso no hará sino empeorar en los próximos días, mientras el Gobierno de Donald Trump cerca el ingreso de petróleo a la isla.
Este 17 de febrero, la empresa minera canadiense Sherritt, que explota níquel y cobalto en la localidad de Moa, anunció que detendrá sus operaciones la próxima semana, como consecuencia de la falta de combustible.
Sherritt, que mantiene una de las mayores inversiones extranjeras en Cuba, informó que «prevé pausar sus operaciones mineras y poner en modo de espera la planta de procesamiento durante la próxima semana», tiempo que aprovechará para labores de mantenimiento.
La empresa agregó que su refinería en Fort Saskatchewan, Alberta, tiene suficientes reservas de materia prima para continuar funcionando con normalidad hasta mediados de abril.
Pero en cuanto a la extracción en Cuba espera a tener «mayor certeza sobre la cadena de suministro y el calendario para retomar completamente las operaciones».
Las conversaciones de Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, que ha amenazado con aranceles punitivos a los países que vendan petróleo a Cuba, aseguró el 16 de febrero a periodistas a bordo del Air Force One que ya hay conversaciones en curso con autoridades de la isla, que estarían siendo conducidas por el secretario de Estado Marco Rubio.
Trump no dio detalles sobre los interlocutores de Rubio en esos intercambios, ni sobre los acuerdos que se estarían discutiendo, pero descartó de momento que esté previsto proceder en la isla como se hizo en Venezuela, donde una operación de fuerzas élite concretó la extracción del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
«Ya veremos cómo acaba todo, pero Cuba y nosotros estamos hablando. Mientras tanto, hay un embargo, no hay dinero, no hay petróleo, no hay nada», afirmó el mandatario republicano, quien no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de un ataque como el que se produjo en Caracas.
«No quiero responder a eso. ¿Por qué iba a responder eso? Si lo fuera, no sería una operación muy dura, como puedes imaginar. Pero no creo que sea necesario», dijo Trump al ser consultado.
El presidente estadounidense volvió a referirse a Cuba como una “nación fallida”: “Ni siquiera tienen combustibles para aviones para que sus aviones despeguen, están bloqueando la pista. Estamos hablando con Cuba ahora mismo, y Marco Rubio hablando con Cuba ahora mismo, y deberían absolutamente llegar a un acuerdo. Porque realmente es una amenaza humanitaria», remató.
France24
