De la Amnistía al perdón… La aprobación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática el 19 de febrero de 2026 marca un hito en la historia contemporánea de Venezuela, aunque su implementación técnica revela una arquitectura jurídica de exclusiones selectivas. De acuerdo con las proyecciones de diversas organizaciones de derechos humanos, se estima que aproximadamente 1.700 presos políticos podrían ser beneficiados por esta ley.
La mayoría de estos ciudadanos comparten un patrón de detención basado en delitos genéricos que el Estado ha utilizado sistemáticamente para criminalizar la disidencia: instigación al odio, asociación para delinquir, obstrucción de la vía pública y terrorismo genérico. Al ser delitos de naturaleza política o conexos a la protesta, entran plenamente en el espíritu de la nueva norma.
Sin embargo, el alcance temporal de la ley es un punto de fricción. Al respecto, Gonzalo Himiob, directivo del Foro Penal, ha sido enfático al señalar las zonas grises del texto: «La ley establece lapsos de aplicación que cubren hitos conflictivos desde 1999 hasta 2024, pero deja fuera eventos de resistencia civil y militar que el Estado ha calificado unilateralmente como crímenes de guerra, creando una brecha de desprotección para quienes fueron procesados bajo jurisdicción militar». Esta observación sugiere que la amnistía no es absoluta, sino que opera bajo una lógica de «pacificación controlada».
El discurso oficial ha intentado matizar la severidad jurídica con una retórica de reconciliación.

Durante la sesión de aprobación, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, manifestó una postura que busca equilibrar la justicia con la estabilidad política al afirmar: “Para avanzar, hay que saber pedir perdón y, sobre todo, saber perdonar; pero el perdón no puede ser una carta blanca para la impunidad de quienes atentaron contra la paz de la República con las armas en la mano”.
Esta distinción es la que mantiene tras las rejas a un grupo crítico de más de 350 detenidos, cuyas causas han sido etiquetadas como delitos de lesa humanidad o crímenes de guerra.
Entre los casos más reconocidos que quedarían excluidos de la libertad inmediata bajo esta ley se encuentran:
* Capitán Juan Carlos Caguaripano Scott: (Asalto al Fuerte Paramacay).
* Presos de la «Operación Gedeón»: Señalados por incursión armada.
* Josnars Adolfo Baduel (hijo del General Baduel): Detenido en el marco de operaciones contra el Estado.
* Juan Carlos Monasterios: Exmilitar, señalado como uno de los ejecutores principales del atentado con drones en la Avenida Bolívar.
* Policías Metropolitanos: Condenados por los sucesos de abril de 2002, cuyas penas han sido mantenidas bajo argumentos de violaciones graves a los derechos fundamentales.
Para estos prisioneros, por solo nombrar algunos, el camino hacia la libertad no parece ser la amnistía automática, sino el indulto o perdón presidencial.

Es imperativo recordar que el sistema político venezolano tiene un precedente fundamental en esta figura: fue precisamente un sobreseimiento y perdón presidencial lo que permitió a los militares golpistas de 1992, encabezados por Hugo Chávez, salir de prisión y participar en la vida democrática, facilitando el ascenso de la Revolución Bolivariana.
Hoy, la historia exige una reciprocidad política similar. Para que Venezuela transite hacia una paz duradera y una verdadera reinstitucionalización, el Ejecutivo debe considerar el uso de sus facultades de gracia.
Sin la liberación de estos perfiles emblemáticos, la amnistía será vista solo como un alivio humanitario parcial y no como el cierre definitivo de un ciclo de persecución política.
La transición requiere que el perdón no sea solo un discurso, sino una herramienta de Estado para la paz. En eso confiamos quienes queremos una Venezuela grande.
Sin embargo, el llamado también es a un sector de la oposición que mantiene un discurso cargado de odio, donde se señala que amnistía sin castigo no es justicia y que van a intentar boicotear un paso que todos reconocen, incluidos países como Estados Unidos o Alemania.
Llegar a una paz sin que ellos sean los protagonistas y puedan hacerlo desde su necesidad de poder parece que les importa más que la alegría que está ley representa para quienes vuelven a tener junto a sí a sus seres queridos.
Motta Domínguez… Dicen que recordar es vivir y para los zulianos este general dejó un sabor amargo porque su terquedad militar puede ser mayor a su análisis gerencial y por no esperar a hacer las pruebas necesarias nos quedamos sin el cable de conexión de 230 kilovoltios que está adosado al puente Rafael Urdaneta, ese que se quemó en 2018 y se puso en marcha el 14 de febrero de 2019 y se volvió a quemar un día después. Esperemos que el tiempo fuera de cargos de gobierno le haya dado paciencia.
Inundaciones… Pude leer par de noticias publicadas en el portal http://www.critica24.net sobre una situación que se presentó en el municipio Francisco Javier Pulgar del estado Zulia. El río Mucujepe se creció y amenazó con romper diques e inundar tierras que están en plena producción agrícola y pecuaria. El alcalde Ervins Rosales salió a verificar la situación y llamó a establecer mesas de trabajo. Los productores piden ayuda a los distintos niveles de gobierno. Creo que el gobernador Luis Caldera debería ir al Sur del Lago y aprovechar que no ha entrado la temporada de lluvias para aplicar las acciones necesarias y evitar males mayores.

Cámara Municipal… Me informan que la votación para aprobar a la empresa Fospuca como encargada para la recolección de la basura en Maracaibo fue unánime, algo que sorprendió hasta al mismo alcalde Gian Carlo Di Martino. Y es que los concejales Edgar Espina e Inés López tenían instrucciones de salvar el voto. Las acusaciones contra ellos van y vienen. Esperemos que el tiempo les dé la razón y que la ciudad se mantenga limpia.
Por cierto, y siguiendo en el piso 7 de la Alcaldía de Maracaibo, qué será de la vida del presidente y el vicepresidente de la comisión de urbanismo que no han dicho nada más sobre el Plan de Desarrollo Urbano Local (Pdul). El segundo a bordo es directivo del Centro de Ingenieros del estado Zulia y cuenta con profesionales que lo pueden acompañar en la propuesta y la visión técnica o es que esperan que el alcalde los llame para poder trabajar por el municipio.
Tips…El Gatillo del Pueblo por Arnaldo «Moñoño» Piña… Zulia: Gobernador Luis Caldera da los toques finales a la circunvalación uno, igual la Machiques Colon, aún falta por hacer…Maracaibo: Alcalde Di’Martino se posiciona como uno de los mejores gerentes a nivel nacional, paso a paso la ciudad retoma su belleza y el orden que no tenía desde hace 20 años aproximadamente…Padilla: Sigue sin aparecer ante su pueblo el alcalde Marlon Díaz, ganó y se perdió del mapa…Lagunillas: Gobierno nacional entrega camiones para el aseo al municipio más productivo de la COL, buena la gestión del Alcalde José «Cheo» Mosquera que aun siendo un dirigentes opositor sus peticiones fueron escuchadas y concretadas para el bienestar de su pueblo…San Francisco: Alcalde Héctor Soto aprieta el acelerador en materia de asfaltado y saneamiento ambiental, por cierto alcalde metales el ojo a las calles y avenidas de El Callao y El Silencio, en estos sectores piden su presencia…
Que Dios nos permita volver a ser la Venezuela de todos…hasta la semana que viene, donde estaremos mostrando a todos… ¡Sin Máscaras!
