El Barcelona ganó al Levante en la jornada 25 de LaLiga y la clasificación quedó con un nuevo inquilino en lo más alto. El equipo blaugrana alcanzó los 61 puntos y superó al Real Madrid, que se quedó en 60 tras caer el sábado en El Sadar ante Osasuna. Un solo punto separa a los dos grandes después de 25 jornadas. La distancia es mínima, pero el orden importa y ahora el equipo de Hansi Flick es el que manda.

Lo relevante no es solo que el Barcelona haya recuperado el liderato, sino el momento en que lo hace. El Real Madrid llegaba a esta jornada como líder con dos puntos de ventaja sobre un Barça. La derrota en Pamplona lo dejó expuesto.

El equipo de Arbeloa tiene 19 victorias, 3 empates y 3 derrotas, con 53 goles a favor y 20 en contra, una diferencia de +33 que refleja la solidez defensiva que ha tenido durante buena parte del curso.

El Barcelona, por su parte, acumula también 19 victorias pero con solo un empate y cuatro derrotas en 25 partidos. Su diferencia de goles es todavía más llamativa: +39, fruto de 64 goles marcados y solo 25 encajados. En el apartado ofensivo, los azulgranas son claramente el equipo más desequilibrante de la competición.

La pelea por el título se disputará, con toda probabilidad, entre estos dos.

El tercero en la tabla es el Villarreal, con 48 puntos en 24 partidos, doce menos que el líder. Es decir, a cuatro victorias de diferencia. Matemáticamente no está descartado, pero la distancia real es lo suficientemente grande como para que nadie en Villarreal piense en serio en el campeonato. El submarino amarillo, no obstante, ha tenido una temporada extraordinaria y pelea con autoridad por asegurarse una plaza en la Champions League de la próxima temporada.

El Atlético de Madrid está empatado con el Villarreal a 48 puntos aunque con un partido más disputado. El conjunto colchonero sigue siendo el gran enigma de la temporada: tiene talento, tiene plantilla y tiene a Simeone, pero su irregularidad le ha impedido entrar de verdad en la conversación por el título. Lo que sí tiene asegurado es una posición de privilegio en la tabla, y eso, en una temporada tan larga como esta, no es poca cosa.

Con 13 jornadas por delante, LaLiga entra en su recta definitiva con el guion más atractivo posible: un punto entre los dos grandes, una zona europea con más aspirantes que nunca y una pelea por la permanencia que no tiene favoritos claros. La clasificación habla, pero todavía no ha dicho la última palabra.

Larazón