El Ejército de México ha matado este domingo a Rubén Nemesio Oseguera, El Mencho, el narcotraficante más buscado y peligroso del mundo. La caída de El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), un hombre del que apenas hay registros gráficos, ha sido el objetivo prioritario también de Estados Unidos, que ofrecía 15 millones de dólares por datos que permitieran su captura. El operativo, que contó con la ayuda de Washington, ha dejado siete narcotraficantes muertos y tres soldados heridos.
La muerte del capo narco ha activado narcobloqueos de carreteras y caminos e incendios en tiendas de Jalisco, donde desde la mañana han sido cancelados los servicios de transporte público. Las autoridades han pedido a la población que permanezca en sus casas por seguridad. Los narcobloqueos se extendieron más tarde a los vecinos estados de Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Aguascalientes e incluso en Tamaulipas, a unos 800 kilómetros de distancia.
El gobernador, Pablo Lemus, ha anunciado la suspensión de las clases presenciales en el Estado de Jalisco para este lunes para velar por la seguridad de los niños tras la ola de violencia en respuesta por el operativo del Ejército en el que ha muerto este domingo Nemesio Oseguera, líder del CJNG.
Lanzacohetes y carros blindados
Sin embargo, serán las autoridades correspondientes las que se encargarán de las actividades periciales para su identificación. Además de lo anterior, fueron detenidos otros dos integrantes de esta organización delictiva y fue asegurado diverso armamento y vehículos blindados, entre los que se encuentran lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados.
De acuerdo con el comunicado de la Sedena, durante esta acción militar, tres elementos de la institución resultaron heridos, quienes de igual forma fueron trasladados a instalaciones sanitarias de la Ciudad México, para su atención médica de urgencia.
Para la ejecución de esta operación, además de los trabajos de inteligencia militar central, dentro del marco de coordinación y cooperación bilateral con los Estados Unidos, se contó con información complementaria por parte de autoridades de ese país.
Presencia
El CJNG no sólo ha llevado sus operaciones hacia toda América Latina, sino que sus enfrentamientos se han trasladado a otros países del continente.
Un estudio del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) señala que en Ecuador, por ejemplo, estas organización criminal compite por territorios y ha alterado el panorama de esa que era una de las más pacíficas de América del Sur.
“El CJNG compite por el territorio, los aliados y las rutas; el acceso a los puertos y al canal de Panamá; el control de los centros de producción de cocaína en la frontera entre Colombia y Ecuador y los almacenes de cocaína. También tratan de controlar un sistema bancario mal regulado que opera en dólares estadounidenses y ha convertido a Ecuador en un centro de lavado de dinero”, señala el estudio.
“Así como por el agresivo avance del CJNG hacia nuevas zonas controladas por bandas locales, grupos de traficantes de cocaína vinculados a la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y una variedad de bandas criminales. En 2023, por primera vez en la historia, Ecuador se hizo con el título de país más violento de América Latina, con un aumento de 74 por ciento en su tasa de homicidios, que pasó de 22.5 por cada 100 mil habitantes en 2022 a 44.5 en 2023. La tasa de homicidios aumentó un 800% en los últimos cinco años”.
En enero del año pasado el presidente Daniel Noboa declaró el estado de excepción por 60 días debido a la intensidad de los enfrentamientos entre grupos del crimen.

“Tanto Los Choneros, que toman su nombre de Chone, su ciudad natal, como Los Lobos, proporcionan protección de rutas y control territorial a sus respectivos aliados mexicanos. Los cárteles mexicanos suministraron armas, entrenamiento militar y financiamiento a los grupos ecuatorianos para luchar por rutas vitales a lo largo de la costa”.
Eso ha permitido que las bandas locales crecieran hasta convertirse en grupos armados que extorsionan a pequeñas empresas que operan en los territorios que controlan.
Adaptación y crecimiento
El estudio del IISS señala que el panorama del crimen transnacional latinoamericano pasa por una transformación profunda y los cárteles mexicanos destacan.
“Las organizaciones capaces de adaptarse, diversificar sus actividades y ejercer control sobre territorios imponen nuevas dinámicas sobre el hemisferio. Tradicionalmente los cárteles controlaban áreas geográficas limitadas y movían un solo producto, generalmente cocaína, sin embargo, los nuevos dirigentes trafican con diferentes productos mucho más allá de sus zonas de operación y sus mercados tradicionales”.
Aunque el Cártel de Sinaloa, integrado por diversos grupos como Los Chapitos, hijos de Joaquín El “Chapo” Guzmán; y Los Mayos, subordinados a Ismael “El Mayo” Zambada, tiene más antigüedad, sus oponentes del grupo liderado por Nemesio Oseguera “El Mencho” han crecido vertiginosamente y actualmente venden fentanilo y metanfetaminas en Estados Unidos, compran precursores a proveedores chinos, turcos e indios, controlan extracción ilegal de oro en Ecuador y Venezuela aliados a mafias venezolanas y colombianas.
Sus socios en Europa, como la Ndrangheta italiana les permiten lavar dinero, mientras los contactos en Centroamérica facilitan el contrabando y trata de seres humanos.
“Estas actividades han diversificado las fuentes de ingresos del CJNG y le han permitido mejorar sus capacidades militares, como demuestran los innumerables videos que el grupo publica en las redes sociales en los que sus miembros desfilan armados con ametralladoras, chalecos y vehículos con blindaje artesanal. La organización ha forjado alianzas con el Primer Comando Capital (PCC) de Brasil para lograr acceso a puertos y armas”.
Elpaís/LSR
