En una intervención que busca matizar el alcance político y jurídico de la reciente Ley de Amnistía, Diosdado Cabello precisó este miércoles que este instrumento jurídico posee límites temporales y sustantivos innegociables.
Durante su pronunciamiento, Cabello fue enfático al señalar que la normativa ha sido diseñada exclusivamente para «sanar heridas del pasado» y facilitar la reinserción política, pero bajo ninguna circunstancia debe interpretarse como una carta blanca o una autorización para cometer hechos punibles posteriores a su promulgación.
Esta aclaratoria surge como respuesta a las interpretaciones de diversos sectores que, a juicio del Ejecutivo, pretenden ver en la ley un debilitamiento del Estado de Derecho o una concesión de impunidad ilimitada.
El mensaje, dirigido de forma directa a la narrativa sostenida por el Grupo Parlamentario Libertad, aclara que cualquier beneficio procesal está condicionado al respeto absoluto de la Constitución vigente.
Cabello subrayó el fin de la retroactividad para nuevos casos, advirtiendo que quienes decidan apartarse de la legalidad tras la entrada en vigencia de la ley enfrentarán todo el peso de la justicia. Estas declaraciones arrojan luz sobre las implicaciones judiciales actuales, sugiriendo que la línea editorial del Estado busca un criterio de revisión riguroso, lo que explicaría el notable «cuello de botella» administrativo y la lentitud en las excarcelaciones que han denunciado familiares y abogados en los últimos días.
La amnistía, según el alto representante, es un puente hacia la convivencia, pero no un salvoconducto para la desestabilización futura.
Crítica24
