La cadena de televisión israelí Keshet 12 ha confirmado hoy, sábado 28, el cierre del estrecho de Ormuz ordenado por los Guardianes de la Revolución. Anteriormente, varios buques habían informado de que habían recibido transmisiones iraníes indicando que el tráfico estaba ahora prohibido en el estrecho.

El cierre de Ormuz, que se produce tras los ataques israelíes y estadounidenses, debería tener un impacto considerable en el suministro mundial de petróleo.

El estrecho de Ormuz es la principal vía de transporte de petróleo del mundo, por la que transitaron 17 millones de barriles de crudo y condensados al día en 2025.

Kuwait, Irak y Qatar dependen de Ormuz para la totalidad de sus exportaciones, mientras que Arabia Saudí (6,6 millones de barriles exportados al día) y los Emiratos Árabes Unidos (3,2 millones) podrían desviar parte de su producción hacia el mar Rojo o el golfo de Omán.

Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en Natixis, advirtió en CNBC que la apertura del lunes podría ser “áspera y de aversión al riesgo”, previendo caídas en las bolsas globales del 1% al 2% o más, retrocesos de 5 a 10 puntos básicos en los rendimientos de los bonos estadounidenses y un aumento del precio del petróleo del 5% al 10%.

Geoestrategia

Para China, el cierre del Estrecho de Ormuz representa una herida casi mortal en su arteria energética vital. Como el mayor importador de crudo del mundo, Pekín depende de que este paso permanezca abierto para alimentar su inmenso aparato industrial, ya que más de la mitad de su petróleo proviene del Golfo Pérsico.

Este bloqueo no solo dispararía los costos de producción, sino que expondría la fragilidad de su seguridad nacional al quedar a merced de rutas terrestres insuficientes. Ante el colapso de sus suministros marítimos, el gigante asiático enfrentaría una parálisis económica que pondría en jaque su estabilidad social y su ascenso como superpotencia global si se mantiene el cierre por varias semanas.

En el caso de Europa, esta se vería menos afectada porque ha diversificado sus proveedores hacia mercados como Estados Unidos y África.

Seguridad

“El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán aumenta drásticamente el riesgo de seguridad para los buques que operan en el Golfo Pérsico y aguas adyacentes”, dijo Jakob Larsen, director de Seguridad y Protección de  Bimco .

Se espera que los buques que ya se encuentran en la zona busquen refugio en aguas territoriales de Estados neutrales, como Emiratos Árabes Unidos o Qatar, y algunos podrían intentar abandonar la zona por completo. Es probable que los buques que se dirijan a la zona de conflicto inmediata se mantengan alejados hasta que la situación se estabilice.

Skytek, un proveedor de servicios de inteligencia para seguros marítimos, dijo en una publicación en X que más de 100 buques portacontenedores, 450 petroleros y gaseros y 200 graneleros se encontraban actualmente dentro del Estrecho de Ormuz.

“El tráfico en tiempo real muestra un flujo unidireccional de salida del Golfo. No hay buques entrando al Estrecho”, decía la publicación.

La empresa de seguridad marítima Vanguard declaró: «Vanguard tiene conocimiento de informes fidedignos sobre una fuerte explosión en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, y se han escuchado explosiones adicionales en Kuwait. Se han activado sirenas en varios lugares. Baréin ha confirmado que el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos ha sido blanco de un ataque con misiles. El Ministerio de Defensa de Catar informa que un misil iraní fue interceptado por los sistemas de defensa aérea Patriot».

Según Inchcape Shipping Services, las operaciones portuarias en Baréin se han suspendido y se espera una circular oficial que lo confirme. Se informó que otros puertos de la región permanecen abiertos y operativos en la mayoría de los lugares, y que el movimiento de buques y los servicios marítimos continúan bajo la supervisión de las autoridades portuarias locales.

En cuanto a los riesgos para el transporte marítimo, Vanguard indicó que existía un mayor riesgo de identificación errónea entre buques navales y comerciales, una mayor probabilidad de interrupción del tráfico de petroleros y un mayor riesgo para los buques estadounidenses, israelíes y de países occidentales. Bimco también señaló que los buques con vínculos con Estados Unidos o Israel tenían mayor probabilidad de ser atacados por error.

El Comando Central de la Armada de los EE. UU. notificó a los navegantes que se estaban llevando a cabo actividades militares peligrosas y que era necesario establecer una zona de alerta marítima para proteger a los buques y aeronaves neutrales. La zona abarca el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán, el Mar Arábigo Norte y el Estrecho de Ormuz. Se recomendó a los buques navegar por la zona con precaución y evitarla en la medida de lo posible.

Crítica24/Agencias