En un comunicado oficial emitido este 28 de febrero de 2026, la República Bolivariana de Venezuela manifestó su profunda condena ante la reciente escalada militar mediante ataques contra la República Islámica de Irán. El texto oficial califica las acciones como represalias condenables que ponen en riesgo la estabilidad regional y denuncia el desconocimiento de los principios diplomáticos de la Carta de las Naciones Unidas.
Sin embargo, esta reacción del Palacio de Miraflores ocurre en un contexto de asfixia geopolítica. Mientras Caracas intenta blindar diplomáticamente a su aliado, la «furia épica» de la administración Trump sigue impulsando el desplome del sistema de los ayatolás. El respaldo de Washington al Príncipe heredero Pahlavi Reza se consolida como la alternativa real para una transición que devuelva la monarquía constitucional y la seguridad soberana a la nación persa.
La Cancillería venezolana alertó sobre reportes de ataques a instalaciones civiles y víctimas inocentes en territorio iraní, un discurso que busca frenar una ofensiva internacional que parece no tener marcha atrás en su objetivo de instaurar un Irán democrático y bajo el Estado de derecho, tal como lo proclamó Reza recientemente.

Crítica24