El senador republicano por Oklahoma Markwayne Mullin fue elegido por el presidente estadounidense, Donald Trump, para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en sustitución de Kristi Noem, a quien el mandatario destituyó este jueves.

La agencia es una de las más relevantes dentro del Gobierno, ya que es la encargada de ejecutar la política migratoria de línea dura de Trump, en medio de una fuerte oposición de organizaciones civiles y gobiernos locales, así como una oleada de demandas judiciales que la acusan de prácticas “inconstitucionales” y violaciones a los derechos humanos.

Mullin, senador desde 2023, es un firme defensor de Trump y del movimiento Make America Great Again (MAGA, en inglés). En el Senado ha mantenido una estrecha sintonía con la Casa Blanca y se ha proyectado como un puente político entre ambas cámaras del Congreso y el Ejecutivo.

En declaraciones a reporteros, el congresista dijo que la llamada del presidente hoy lo tomó por sorpresa pero espera recibir la luz verde del Senado para su confirmación en el puesto y que está dispuesto a trabajar «para los estadounidenses».

La historia de Mullin

Originario de Tulsa (Oklahoma) y miembro de la nación Cherokee, antes de dedicarse plenamente a la política, dirigió un negocio familiar de plomería, que posteriormente expandió a otros sectores, incluidos restaurantes y el negocio inmobiliario.

Casado y padre de seis hijos, Mullin dio el salto a la política nacional en 2013, cuando resultó elegido para la Cámara de Representantes, donde permaneció durante una década antes de dar el salto al Senado.

Aliado firme de Trump, Mullin respaldó los intentos de impugnar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, una postura que consolidó su perfil dentro del ala más leal al expresidente y que ahora lo sitúa al frente de una de las agencias más influyentes en la política migratoria y de seguridad interna de Estados Unidos.

EFE