Cuando Luis Arráez viste la camiseta de Venezuela, hay pocos cañoneros que lo superen.
Sí, en esta ocasión, el uso de la palabra “cañonero” se aplica a la perfección. Si bien el oriundo de San Felipe es conocido en las Grandes Ligas por su capacidad de hacer contacto y conectar imparables, en el Clásico Mundial lo pueden reconocer ahora por sus cuadrangulares.
En la victoria de Venezuela 11-3 sobre Israel el sábado en el loanDepot park, el tres veces campeón bate en MLB conectó dos jonrones… de nuevo.
Es su segundo partido de este estilo en este certamen, incluyendo el último choque del Clásico Mundial del 2023, cuando empalmó dos vuelacercas en aquel duelo de cuartos de final ante Estados Unidos. En la historia de este evento, esas han sido las únicas dos instancias en las que un jugador venezolano se vuela la cerca un par de veces en un mismo encuentro.
De hecho, entre las Grandes Ligas y las menores, Arráez sólo tiene un encuentro de dos o más bambinazos. Lo hizo el 15 de septiembre del 2023, con el uniforme de los Marlins. Es decir, curiosamente, sus tres choques de por vida con estas características han sido en el loanDepot park de Miami.
Israel solo pudo descontar en la alta del quinto con indiscutible remolcador de Matt Mervis, HR en el sexto de R.J. Schreck y otro estacazo en el noveno de Harrison Bader ante Anthony Molina, que retiró los outs 25, 26 y 27 con elevado a la intermedia.
Venezuela descansará este domingo para enfrentar el lunes a Nicaragua, que se medirá ante esta misma Israel el mismo día.
