El economista y consultor Asdrúbal Oliveros advirtió que cualquier incremento salarial sostenible en Venezuela debe pasar por un «debate honesto» y una reforma estructural profunda.

Durante una entrevista con Román Lozinski, Oliveros señaló que, a pesar de que se proyecta un aumento de los ingresos petroleros de hasta 12 mil millones de dólares para este año, el Estado enfrenta el reto de sostener una nómina de 3 millones de empleados y 5 millones de pensionados, además de la urgencia de invertir en el colapsado sistema eléctrico e infraestructura.

El especialista calificó como «realista» establecer un sueldo base cercano a los 100 dólares, mientras que las pensiones deberían oscilar entre los 50 y 80 dólares. Oliveros insistió en que estas cifras son las que las finanzas públicas pueden soportar actualmente sin comprometer la operatividad básica del país. Para lograrlo, propone la restitución de las escalas salariales y una reforma a la Ley del Trabajo que reconozca el entorno multimoneda y los avances tecnológicos actuales.

Finalmente, el consultor subrayó que el problema no es solo de ingresos, sino de estructura. «No hay ingresos que permitan pagar un sueldo decente con este número de trabajadores sin una reforma estructural», concluyó, enfatizando que el éxito de esta hoja de ruta depende de un acuerdo tripartito (Estado, empresa y trabajadores).

Para Oliveros, el dilema posee un componente moral innegable frente a la precariedad de médicos y maestros, pero advirtió que el excedente petrolero no puede destinarse exclusivamente a nómina si se desea una recuperación económica integral.