En una ciudad donde el sol no da tregua, la apuesta por el verde se vuelve una urgencia. El Plan Chuquisaca se despliega este 2026 en la capital zuliana con un objetivo claro: devolverle a la «Tierra del Sol Amada» su sombra natural y reducir las sofocantes temperaturas urbanas mediante la reforestación estratégica.
A diferencia de planes de ornato convencionales, esta iniciativa se centra en el rescate de especies autóctonas. Árboles de Caoba, Curarire y Araguaney —resistentes a nuestra sequía y expertos en dar sombra densa— están siendo priorizados para crear corredores biológicos que actúen como «pulmones urbanos».
¿Dónde se está activando el plan?
El lanzamiento operativo en la entidad tuvo como escenario principal la Plaza Caracas de la parroquia San Carlos (municipio Colón), donde equipos de la Unidad Territorial para el Ecosocialismo (UTEC), en conjunto con movimientos sociales y la Milicia Bolivariana, iniciaron la identificación y recolección de semillas de Caoba, especie nativa clave para los ecosistemas zulianos, sobre todo para reforestar las cuencas hidrográficas.
En Maracaibo este trabajo lo ejecuta el Instituto Municipal de Ambiente y maneja dos vertientes principales:
Oeste de la ciudad: Impulso de viveros comunitarios para que cada vecino sea guardián de su propio árbol.
Principales avenidas y Parques Metropolitanos: Refuerzo de la cobertura vegetal en zonas de alto tráfico peatonal para mitigar el efecto de las «islas de calor».

Lo que dicen los expertos
Asociaciones ecologistas de la región han recibido con optimismo el enfoque en flora local, asegurando que el uso de especies adaptadas garantiza un ecosistema sostenible. Sin embargo, lanzan un recordatorio clave: «Sembrar es solo el inicio; el éxito real depende del riego constante y el compromiso ciudadano para que estos árboles lleguen a su edad adulta».
Crítica24
