En una reciente comparecencia ante el Senado, el general Francis Donovan, quien lidera el Comando Sur de Estados Unidos, aclaró que las fuerzas armadas de su país no están realizando ensayos de invasión ni coordinando acciones para asumir el control militar de Cuba. El alto mando militar subrayó que la operatividad en la zona se limita a funciones específicas de seguridad y control fronterizo.

De acuerdo con el testimonio de Donovan, las tropas norteamericanas mantienen su preparación exclusivamente para salvaguardar la embajada estadounidense, proteger las instalaciones de la base en la bahía de Guantánamo y brindar el apoyo necesario a las agencias gubernamentales ante la posibilidad de un flujo de migración masiva proveniente de la nación caribeña.

El general fue enfático al detallar que no se han ejecutado simulacros ni maniobras tácticas que busquen la toma o la ocupación del territorio cubano. Asimismo, indicó que no posee reportes de que otras divisiones del ejército de Estados Unidos estén desarrollando planes de esta índole. Estas declaraciones surgen en un periodo donde la administración de Donald Trump ha intensificado la presencia de Washington en América Latina.

Bajo las directrices de Trump, se han autorizado maniobras militares contra navíos sospechosos de participar en el narcotráfico, además de fortalecer los lazos de seguridad con aliados estratégicos en el hemisferio. En este marco, se resaltó que durante los primeros días del mes se llevaron a cabo operaciones conjuntas sobre el terreno con las fuerzas de Ecuador, según la información revelada en la audiencia senatorial.

Un punto relevante mencionado en la sesión fue la captura de Nicolás Maduro en enero pasado. Las fuerzas especiales estadounidenses realizaron una incursión en su residencia en Caracas para trasladarlo a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico. El propio general Donovan, quien anteriormente fue el segundo jefe del Mando de Operaciones Especiales, efectuó una visita a Venezuela el mes anterior para abordar temas de seguridad regional tras asumir su nuevo cargo.

Mientras estas tensiones militares y diplomáticas escalan, la realidad económica de Cuba atraviesa una fase crítica. La población enfrenta un racionamiento de energía extremadamente riguroso y la actividad económica se encuentra prácticamente suspendida. Recientemente, el pasado lunes, el sistema eléctrico nacional sufrió un colapso total, dejando sin suministro a aproximadamente 10 millones de ciudadanos.

Por su parte, el presidente Donald Trump ofreció declaraciones recientes sobre el futuro de la isla, asegurando que planea gestionar la situación de Cuba “de alguna forma”. El mandatario estadounidense fue tajante al afirmar: “puedo hacer lo que quiera” con respecto a la nación ubicada a pocos kilómetros de las costas de Florida. Hasta el momento, el enfoque principal de Estados Unidos ha sido el incremento de la presión financiera.

Transformación política en la región

En paralelo a las declaraciones militares, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, proyectó este jueves lo que definió como un “cambio de régimen a cámara lenta en Cuba”. Para el funcionario, la desarticulación del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela tendrá un impacto directo e inevitable en la estabilidad del sistema político cubano.

Durante una intervención en la cadena Fox Business, Bessent profundizó en su análisis:“Con Maduro fuera, Venezuela parece que puede haber cambio de régimen a cámara lenta en Cuba. Puede que allí se produzca un cambio de régimen a cámara lenta”. Estas palabras sugieren que la Casa Blanca espera una transición progresiva en la estructura de poder de la isla caribeña tras los eventos ocurridos en Caracas.

Finalmente, el secretario del Tesoro también se refirió al panorama geopolítico global, específicamente a la guerra en Europa del Este. Bessent mostró una postura optimista sobre el fin de las hostilidades, señalando que “en algún momento, lo de Rusia y Ucrania se resolverá”. Según su visión, la resolución de este conflicto permitirá una reducción significativa en los costos del gas y la energía, niveles que no se han visto en un largo periodo.

Kch